Distinción del Centro de Cultura Tanguera Alfredo Belussi

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Tango, Radio y más Historias, blog distinguido por su aporte a la difusión del Tango, sus autores e intérpretes.

martes, 20 de noviembre de 2012

Biografías: Homero Exposito 20 de noviembre de 2012

Homero Expósito


Homero  Aldo   Espósito  nació en   Campana   (provincia   de Buenos    Aires)    el    15    de noviembre  de   1918  y murió   en Buenos Aires el 23 de setiembre de 1987. A los tres
días de nacido  fue  llevado   a  Zarate,   donde pasó su infancia. Ya adolescente, cursó en el Colegio San José, de Buenos Aires; también fue cadete en el Liceo Militar y estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras. Le interesaba la literatura, pero no los títulos. Su temperamento bohemio no era tampoco compatible con las disciplinas universitarias. Por eso, cuando Héctor Stamponi le propuso acercarlo a los jóvenes músicos reunidos en torno a Miguel Caló, lo hizo, juntamente con su hermano Virgilio, pianista y compositor. Descubrió su vocación cancionera gracias a Juan Ehlert, un músico alemán de muy buena formación, que se había casado con una niña de Zarate. Sus alumnos eran gente de la zona: Armando Pontier, Héctor Stamponi, Enrique Mario Francini, Cristóbal Herrero. Ya en Buenos Aires, hacia 1945, se vinculó con Discépolo, con Manzi, con Cátulo Castillo. En tanto, Stamponi lo acercaba a la famosa Orquesta de las Estrellas, dirigida por Miguel Caló, de la que era pianista y en la que formaban el violinista Francini y el bandoneonista Domingo Federico. Comenzó entonces su carrera de letrista que constituyó una larga serie de éxitos. Horacio Ferrer ha considerado la cancionística de Expósito -así éste escribía su apellido- como una síntesis de Manzi y de Discépolo, que fueron un poco sus mentores en los años de formación artística. Si bien su primer tango fue Rodar, con música de su hermano, que le estrenó Libertad Lamarque, él consideraba que su verdadera iniciación se produjo con los músicos de Caló, si bien confesaba no recordar cuál había sido su primera letra "sacada profesionalmente" (tal vez haya sido Pa' qué, con música de Pontier, nunca editada). Su obra incluye obras como Yo soy el tango (1940, música de Domingo Federico), Al compás del corazón (1942, música de Domingo Federico), Tristezas de la calle Corrientes (1942, música de Domingo Federico), Trenzas (1942, música de Armando Pontier), Óyeme (1942, música de Enrique Mario Francini), Percal (1943, música de Domingo Federico), Yuyo verde (1944, música de Domingo Federico), Pequeña (vals, 1945, música de Osmar Maderna), Margo (1945, música de Armando Pontier), Te llaman malevo (1957, música de Aníbal Troilo) y muchas más. Sin duda Hornero Expósito -cuyo prestigio se acrecienta con los años que transcurren- adoptó una actitud original frente a la letra del tango: la introdujo vigorosamente en la jurisdicción de la literatura, como si hubiera querido encerrar en ella el fascinante universo poético que Ángel Batisttessa y Guillermo de Torre le habían descubierto desde la cátedra de la Facultad de Filosofía y Letras. El pueblo aceptó ese nuevo estilo y, además, lo celebró con admiración y entusiasmo. En sólo cinco años, el todavía muy joven vate, campanense y zarateño a la vez, se incorporó en el parnaso arrabalero mano a mano con Flores, con Cadícamo, con Manzi, con Discépolo.