Distinción del Centro de Cultura Tanguera Alfredo Belussi

Distinción del Centro de Cultura Tanguera Alfredo Belussi
Tango, Radio y más Historias, blog distinguido por su aporte a la difusión del Tango, sus autores e intérpretes.

domingo, 30 de marzo de 2014

Francisco Fiorentino - Biografía - 30 de marzo de 2014


                                          Francisco Fiorentino

Fiorentino nació en Buenos Aires, en el barrio de San Telmo, el 25 de setiembre de 1905 y murió en un accidente en Mendoza el 11 de setiembre de 1953. Hacía 25 años que cantaba profesionalmente. Se dijo que con él nació el cantor de orquesta, y tal vez fuera así no más, porque antes había habido cantores (Charlo, Irusta, Roberto Díaz( que cantaban con orquesta, pero no formaban parte de ella.
Fiore tenía un hermano violinista -Vicente- y él mismo era bandoneonista. En 1927 tañía su instrumento en la orquesta que Juan D' Arienzo lideraba en el "Chantecler" y, cuando era el caso, se les animaba a los estribillos. Al año siguiente ya estaba en la de Juan Carlos Cobián: con ella, el 11 de julio de aquel año grabó el tango ¿Me querés?, del director del conjunto. Para entonces ya había grabado con Francisco Canaro y, ocasionalmente, con Roberto Firpo. En su carrera estuvieron también la orquesta de Julio Pollero, la de Pedro Maffia, la Víctor y, por supuesto, el conjunto de su hermano. En 1931 hubo una aventura en Berlín, con Los Ases del Tango, como bandoneonista y estribillista, y un regreso apresurado, al cabo de ocho meses económicamente muy duros (se asistía a los opresores de la República de Weimar; Adolf Hitler había afilado sus garras y estaba al acecho).
Ya en Buenos Aires se incorporó como estribillista en la orquesta de Roberto Zerrillo, se presentó como solista, cantó con Los Poetas del Tango (Héctor María Artola, Miguel Nijenshon, Miguel Bonano, Antonio Rodio) y con Ricardo Malerba. Llegamos a 1938. Aníbal Troilo, que no había podido seducir a Rodríguez Lesende para que cantara en su flamante orquesta, lo llama a su lado. Tenía entonces 33 años, la edad en que Gardel asumió plenamente su destino tanguistico. Algunos dicen que el cantor Fiorentino nació el día que entonó su primer tango junto a Troilo y Orlando Goñi. Cátulo Castillo canonizó aquella tríada memorable en versos estremecidos. Y bastante olvidados: «Orlando Goñi te grita desde la bruma de un piano: / Vení, Francisco, que ahora sos vos el que paga el gasto. / Y vuelven horas lejanas y es el mismo Tibidabo / y está Pichuco en sus cosas y están hablando despacio / los duendes que hay en la noche cuando es Dios quien copa el mazo».
Fiore permaneció con Troilo durante cinco años. Ya se sabe que Pichuco, después de su placa inicial (Come il faut- Tinta verde, 7 de marzo de 1938), tardó exactamente tres años en retomar a un estudio de grabación. El 4 de marzo de 1941, Fiore dejó la primera de las versiones que haría con Pichuco; Yo soy el tango, de Homero Expósito y Domingo Federico. En el curso de su gesta troileana produjo otras muchas memorables: Tinta roja, Malena, Garúa, pero ninguna tan honda, tan tanguera, tan nochera, tan de las entrañas como la de Pa que bailen los muchachos (Troilo y Cadícamo, 16 de abril de 1942). Nunca el tango fue expresado con tanta bravura por una voz que no era de tango, que no parecía impregnada de tabaco y alcohol, que, como la de Alberto Gómez y la de Ignacio Corsini, se habría juzgado más indicada para un coro celestial que para un cabaret. ¿Qué filtro milagroso le habían dado a beber Goñi y Troilo a aquel bandoneonista devenido cantor -más diseur que chanteur-para convertirlo en el que, sin mucho respeto por la cronología, pero con muchísimo por la categoría, ha sido llamado el primer cantor de orquestas típicas.
Lo posterior cuenta menos. Emigró con Piazzolla de las filas de Troilo y formó orquesta propia dirigida por quien quizá tuviera prisa en desprenderse de él. Luego estuvo con José Basso, con Alberto Mancione. El conocedor Nicolás Lefcovich ha escrito: «Antes de Troilo, nada; después de Troilo, nada. Solamente sesenta grabaciones con Pichuco le dieron derecho a figurar en la historia de nuestro cancionero porteño». "D'accord".
Se cuenta que días antes del accidente, Fiore le había dicho a un amigo: «Gardel se fue en el momento oportuno. Yo, en cambio, perdí el tren». Ni Gardel, ni Fiore conquistaron la fama con su muerte. Cuando murieron ya eran famosos, ya habían conquistado la eternidad tecnológica de la voz grabada. Gardel fue más infortunado porque casi no tuvo tiempo de disfrutar escuchándose en el disco.


jueves, 27 de marzo de 2014

El Tango en Italia - 25 de Abril de 2014 -153-

La presente publicación contiene una selección de tangos compuestos durante el periodo del régimen fascista en Italia.
Aunque no se trata de una antología de canciones con temas políticos sino de ejemplares creados en un momento felizmente productivo de la música ligera italiana y pertenecientes a un repertorio homogéneo en cuanto a los rasgos musicales y literarios con  la variedad y riqueza de sus componentes específicos.
Algunas de estas canciones permanecen aun hoy en la memoria colectiva de los italianos. Otras han sido olvidadas, pero alcanzaron una notable popularidad en el momento de su
creación         y fueron objeto de numerosas versiones por parte de famosos intérpretes.
Muchas de estas  piezas han sido seleccionadas por su valor musical, literario o documental
(referencias a la situación política o aspectos de la realidad social; relacionados con otros géneros  de la producción ligera italiana, española o argentina; contactos con el estilo de ejecución de las jazz band).
Desde el momento de su llegada a Italia, el tango ocupó en la imaginación colectiva de los italianos un espacio vinculado con el erotismo, lo prohibido y el mundo de lo exótico. De
los tres aspectos, el  último permaneció aferrado con mayor persistencia al género.
 El mismo deseo de exotismo que durante las últimas décadas del siglo XIX habían favorecido en Europa la organización de exposiciones universales, el nacimiento de archivos sonoros dedicados a conservar músicas extraeuropeas y las primeras investigaciones etnomusicologicas  prepararon el ambiente propicio para una recepción entusiasta del tango llegado de ultramar durante los años  que precedieron a la explosión de la Gran Guerra.
Si durante estos primeros meses la fascinación ejercitada por el componente exótico del tango provocó el nacimiento de múltiples  y a menudo delirantes atribuciones genéticas  de este baile se sugirió  su origen cubano, español y hasta asiático más tarde esta misma connotación  originó fantasiosos paralelismos geográficos y culturales por parte de los autores de textos.

Paralelamente, la persistente connotación exótica adjudicada al tango por creadores y consumidores italianos favorecieron la persistencia de su vinculación simbólica con la cultura argentina. Esta especie de "marca de identidad" del género provocó fenómenos curiosos como, por ejemplo, la presentación de Ágata, canción satírica de Pisano y Sofí fuertemente vinculada a la temática italiana y con términos en dialecto napolitano como "vero tango argentino" en la grabación discográfica realizada por Nino Taranto.
Si este hecho constituye una anécdota, no lo es la omisión
que cometen algunas publicaciones especiales. Por este motivo
parece oportuno estudiar y dar a conocer uno de los subgéneros  del tango italiano en estos momentos en los que asistimos a un nuevo auge del genero rioplatense en el mundo. Al fin de cuentas, la creciente presencia del llamado tango argentino en ediciones discográficas espectáculos escuelas de baile, programas televisivos y publicaciones de Italia podrán circunscribirse a una moda pasajera similar a las que el genero conoció en el pasado, mientras que su homónimo italiano constituye un fenómeno de cuya continuidad discofónica dan fe los diversos estilos que se sucedieron a través del siglo XX y cuyo grado de difusión y popularidad puede constatarse hoy en centenares de localidades de toda Italia.

Todos los títulos, orquestas y cantores se encuentran incluidos en los tags correspondientes.



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martes, 25 de marzo de 2014

Julian Centeya 3 de Febrero de 2014 -96-


Comenzar con la publicación de estas obras escritas y grabadas por Julián Centeya, es como rendir homenaje a uno de los más grandes personajes de Buenos Aires.
Un hombre que vivió su vida entre dos paisajes distintos de Buenos Aires, por un lado la zona y el barrio que lo vio crecer, la zona sur, la quema, su barrio; Boedo. Mas al centro la calle Corrientes.  Por esos lugares anduvo siempre, sin apartarse.
Su nombre de familia, Amleto Vergiatti, nacido en Borgotaro, Parma, la misma ciudad que vio nacer a otros dos grandes, Giuseppe Verdi y Arturo Toscanini.
Tenía solo doce años, cuando llega a estas tierras junto a su familia, comenzó a escribir desde muy joven al estilo de los viejos poetas y sus obras se fueron enriqueciendo gracias al buen uso del lunfardo.
No se lo puede describir como a un poeta puro, ni tampoco como a un narrador natural. Pero con “La musa mistonga” o  “La piel de la palabra” demuestra su capacidad poética con una sencillez y una calidad pocas veces vista. Respecto a su narraciones, con solo leer “El vaciadero”, nos muestra a un Centeya  muy prolijo y culto.
También incursionó en la poesía tanguera y sus obras muestran una particularidad un poco distinta a otros poetas de su época.
Se destacó como periodista con un estilo muy propio. Trabajador perseverante en muchas redacciones.
Pero pese a tanto trabajo y esfuerzo, Centeya,  la pasó mal económicamente durante casi toda su vida, cuando el destino se acordó de acomodarlo un poco más, lamentablemente fue tarde. Disfrutó muy poco de un buen pasar.
Un 26 de Julio de 1974 nos dejaba Julián, una fecha de coincidencia con Roberto Arlt y Eva Perón, los tres partieron un mismo día.

Material publicado Casete sello AZUR 17601.

Los títulos de temas se encuentran incluidos en los tracks correspondientes.

domingo, 23 de marzo de 2014

Eduardo Del Piano 23 de marzo de 2014 -865-

EDUARDO DEL PIANO
(14 de mayo de 1914 - 21 de diciembre de 1987) – Bandoneonísta, director y compositor


Nació en el barrio de La Boca y desde muy chico tuvo un gusto muy especial por la música, probablemente contagiado por la actividad de su padre que también era músico y tenía un conjunto con el que actuaba por la barriada.
Era muy chico cuando comienza a foguearse como músico al integrarse al conjunto vocacional de Silvestre – Pugliesi, para más tarde conformar el propio al que denominaron “Del Piano – Paradiso” y con el que debutaron en el salón “Liguria” que estaba ubicado en  su barrio natal. Precisamente en ese debut se hallaba presente Roberto Firpo, quien admirado por las condiciones de Eduardo y mediante la autorización paterna lo lleva a actuar en el Palace Teatro durante los intervalos de las películas mudas que allí se proyectaban. También pasó por la orquesta de José De Caro y más tarde por la de Osvaldo Fresedo, prosiguiendo su labor con  Eugenio Nóbile, Federico Scorticatti y Augusto Pedro Berto.
En 1935 se vincula con Juan Canaro y dos años mas tarde lo hace en la “Orquesta Los Mendocinos”, que dirigía Francisco Lauro. En 1938 se encuentra integrando la “Orquesta Típica Víctor”.  En 1940 fue acompañante de importantes cancionistas, Yola Yoli, Laura Esquivel, Carmen Duval y María de la Fuente, colaborando además en las agrupaciones de Roberto Zerrillo  y Joaquín Do Reyes.
En 1943 cumple una fugaz actuación en la orquesta de Miguel Caló, pero muy pronto deja la misma.
Fue para ese mismo año que Ángel Vargas y Alfredo Attadia se desvinculan de Ángel D´Agostino y junto a los mismos se une Del Piano, lamentablemente esta unión duró apenas un par de meses y Vargas vuelve con D´Agostino, incorporándose también Eduardo. En esta orquesta comenzó a mostrar sus verdaderas aptitudes y conocimientos musicales merced a los arreglos que comenzó a imponer en la misma.
En 1946 se produce la ruptura definitiva de los “Dos Ángeles del Tango”, fue para el mes de septiembre cuando Vargas comienza su etapa como solista y Del Piano permanece junto a su director.
Durante los carnavales del siguiente año la orquesta deja masivamente a D´Agostino, quien no quiso firmar un contrato con el Club CIDEC de Morón. Fueron Del Piano y Víctor Felice (violinista de la orquesta) que se hacen cargo de la misma y firman su contrato con el citado club.
Pasados los carnavales, Del Piano recibe una imprevista llamada de Vargas que se encontraba actuando en Radio Aconcagua de Mendoza, pidiéndole el cantor que se ponga al frente de una nueva orquesta. Formada la misma, debutan por Radio Splendid de Buenos Aires, y fue en uno de esos programas donde el locutor Raúl Astor bautiza al cantor como “El Ruiseñor de las calles Porteñas”, denominación que le quedaría para toda su vida.  Esta unión duró hasta mediados de 1950, fecha en que se separan en forma amistosa, dejando un total de 20 grabaciones.
Tras esta desvinculación, Del Piano arma su propia orquesta debutando en el Tango Bar y llevando como cantor a Mario Bustos. Días mas tarde decide incorporar a otro cantor, llamando a Héctor De Rosas y a Luis Tolosa, pero como este llegó tarde a la cita, Del Piano se quedó con De Rosas., formándose así el dúo de cantores Bustos- De Rosas.
Del Piano,  cumplió destacadas actuaciones, en la confitería Adlon de la calle Florida,  pero en ese ínterin  se abre de Rosas que tenía compromisos en Brasil y Mario Bustos debe dejar por problemas de garganta, tres años mas tarde vuelve a acercarse Bustos a Del Piano, pero la orquesta ya  contaba con Grillo y Rivas. Cuando se va el cantor Adolfo Rivas, surge Roberto Bayot, este concursaba en radio Splendid, iba segundo, pero lo escuchó Del Piano y lo incorporó a su orquesta, grabó solo dos temas, “Flor de Pena”,  y a dúo con Rubén Grillo, un vals, “Aquí en mi corazón”.
    En 1958, Del Piano resuelve hacer un alto, comentó que era a raíz que el tango venía siendo desplazado de las radios y grabadoras, y era verdad. Dijo un par de años, pero fueron muchos, casi diecinueve. Se dedicó al comercio, tenía una perfumería en Avenida Galicia en Avellaneda y él mismo se encargó de atenderla junto a su esposa.   
    En 1976 retorna a la actividad lo hace con los cantores Grillo, (que había prometido no cantar más hasta que retornara del Piano a la actividad, y así lo hizo). Debutan en Canal 7, en “Tangos en Blanco y Negro”  un programa que conducía Ángel Magaña. Mas tarde tuvo presentaciones en canal 13. En 1978 se va Grillo por razones de salud, y también De Rosas. Del Piano siguió con sus actuaciones en locales del centro, y en canal 11 en “Ronda de Ases”, programa que conducía Héctor Larrea. En 1982, vuelve con un trío y el cantor Néstor Novoa, Tiempo después se incorpora Osvaldo Ribó. El último trabajo de Eduardo es un  casete con la participación vocal de Néstor Soler.
    Falleció el 21 de diciembre de 1987. Solo se llevó una pena, que los discos en los que dirigió su propia orquesta  nunca fueran reunidos para hacer un disco larga duración. Es que para poder escuchar a la orquesta de Eduardo Del Piano, hay que tener bien guardados los discos de pasta, es decir, una orquesta de colección.    
    Su obra de autor – compositor es muy extensa, se cuentan más de treinta temas entre los que se destacan: “Lágrimas del Recuerdo” (vals, letra y música), “No quiero verte” (tango, letra y música), “Camarada” con letra de Homero Exposito, “Esta noche en Buenos Aires” en colaboración con Angel D´Agostino y Avlis (Erasmo Silva Cabrera), “Discos de Gardel” con Horacio Sanguinetti, “De corte criollo” (instrumental), “Doblando el codo” con Juan Manuel Mañueco, por solo nombrar algunos de los más importantes de su labor.



Dirigiendo su propia orquesta dejó 74 registros en 6 sellos discográficos.


RCA Victor 1947 - 1950 - Exclusivamente con Angel Vargas
Pathe (15 registros) 1951-1953
Pampa (6 registros)  1954-1955
Music Hall (8 registros.) 1955-1958

Savia Latina (5 registros) - 1982
Almali (5 registros) 1987

Los cantores que pasaron por su orquesta:

Angel Vargas
Mario Bustos        
Héctor de Rosas   
Rubén Grillo         
Adolfo Rivas        
Roberto Bayot   
Nestor Novoa
Nestor Soler
Carlos Daniel
Osvaldo Ribó

El material que hoy se publica pertenece al período 1951 - 1958 en los Sellos Pthe, Pampa y Music Hall.
Los registros efectuados con el cantor Angel Vargas, se hallan alojados en el archivo perteneciente al cantor
(Buscar Angel Vargas)


DISCOS SELLO GRABADOR PATHE

Title: 00 Chique - R.L Brignolo - 17-9-1951.mp3
Title: 01  La rayuela - Julio De Caro - 17-9-1951
Title: 02 Margot - C.Gardel y J.Razzano -Mario Bustos - 17-9-1951
Title: 03  No me pregunten porque - C.Di Sarli y Piganaro -Hector de Rosas - 17-9-1951
Title: 04  Milonga con variacion - Francisco Canaro - 5-12-1951
Title: 05 En la via- Escariz Mendez y Vaccaro -Mario Bustos-5-12-1951
Title: 06 El Taita(Raza Criolla)-Salvador Grupillo- 25-4-1952
Title: 07 Tu olvido (vals)- V.Spina -M. Bustos y H. de Rosas -25-4-1952
Title: 08 Ahi va el dulce- J.Canaro y O.Sosa Cordero-2-7-1952
Title: 09 Virgen de la Serrania - Osvaldo Donato y Alberto Cosentino - Duo H.De Rosas - M. Bustos 02-07-1952
Title: 10  El arroyito -E.C.Flores y S.Castriota -20-10-1952
Title: 11 Mocosita- C.E.Flores y S.Castriota - Hector de Rosas-20-10-1952
Title: 12 No te quiero mas-J.Bauer y J.A.Estape- Mario Bustos-29-12-1952
Title: 13 Para florearse - F.Rotundo - 29-12-1952
Title: 14 El Cachafaz - Manuel Aroztergui - 20-5-1953
Title: 15 Infamia- E.S.Discepolo Mario Bustos-20-5-1953
Title: 16 La revancha-Pedro Laurenz -24-7-1953
Title: 17 Discos de Gardel-H.Sanguinetti y E Del Piano M. Bustos y H. de Rosas-24-7-1953
Title: 18  Cuartito Azul-M.Mores y M.Batistella - Hector de Rosas-12-3-1953
Title: 19 El choclo Angel Villoldo - 12-3-1953
Title: 20 La Beba-Osvaldo Pugliese- 10-5-1953
Title: 21 Sangre de mi sangre- J.M.Mañueco y R. Yiso Hector de Rosas-10-5-1953

DISCOS SELLO GRABADOR PAMPA

Title: 22 Cachadora- F.Lomuto - Ruben Grillo-22-4-1954
Title: 23 Mandria-J.M.Velich y F.Brancatti Mario Bustos-22-4-1954
Title: 24 Doblando el codo- J.M.Mañueco y E Del Piano -Ruben Grillo-16-11-1954
Title: 25 Buenos Aires-M.Joves y M.Romero -Hector de Rosas-16-11-1954
Title: 26 Guapo y varon- E.Delfino y M.Romero - Ruben Grillo-26-5-1955
Title: 27 Remembranzas-M.Melfi y M.Batistell - Hector de Rosas-26-5-1955

DISCOS SELLO GRABADOR MUSIC HALL

Title: 28 Tango mio- E y O. Fresedo Hector de Rosas-1958
Title: 29 El remate-Osvaldo Pugliese -1958
Title: 30 Tango Argentino- J.Maglio y A.Bigeschi -Ruben Grillo-1958
Title: 31 Color de rosa -P y A.Polito-1958
Title: 32 Apasionadamente- J.M.Mañueco y E Del Piano Adolfo Rivas-1958
Title: 33 Mirame a mi- L.Rubistein y F.Pracanico - Ruben Grillo-1958
Title: 34 Flor de pena-L.Bayardo y V.Geroni Flores -Roberto Bayot-1958
Title: 35 Aqui en mi corazon(vals) -E Del Piano Ruben Grillo y Roberto Bayot-1958

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jueves, 20 de marzo de 2014

Antonio de Marchi - 20 de marzo de 2014

Antonio De Marchi
Antonio   De   Marchi   nació   en Pallariza  (Novara,  Italia)  el  25 de agosto de 1875 y murió en Buenos Aires el 21  de febrero de 1934.
No es justo ocuparse del desarrollo y la evolución del tango sin mencionar a este ilustre piamontés que abrió a la danza porteña los salones de nuestra aristocracia. Llegó a Buenos Aires a fines del siglo XIX. Su abuelo Silvestre lo había hecho setenta años antes, como representante de Suiza, y había instalado una droguería muy próspera. Su padre, Antonio, habíase casado con Mercedes Quiroga, hija de Facundo. Antonio, que, con su hermano Alfredo, estaba encargado de la droguería familiar, se casó, a su vez, con María Roca, hija del general Julio Argentino Roca. Era, principalmente, un deportista y, temperamentalmente, un pionero. Fundó, en efecto, la Sociedad Sportiva; creó el Cercle de l'Epée, para difundir la esgrima; fomentó el automovilismo; organizó los Boy Scouts de Buenos Aires; formó los batallones escolares que desfilaron en las fiestas del Centenario; impulsó el hipismo; cultivó la amistad de Jorge Newbery, facilitó al Aero Club el campo de la Sportiva, desde donde, el 25 de diciembre de 1907, partió el globo Pampero, tripulado por Eduardo Newbery y Aarón de Anchorena, Luego, al estallar la primera guerra mundial, regresó a su país y se incorporó allí en las tropas combatientes. Vuelto a la Argentina, después del armisticio, promovió la visita de la Misión Aeronáutica Italiana y presidió el Comité Aeronáutico, entre cuyos dirigentes se contaba Daniel Videla Dorna, otro gran tanguero, que, en 1913 había sido miembro del jurado en el concurso del "Palace Theatre". Además, tuvo tiempo para divertirse y hacer una intensa vida social. Fue presidente del Dopolavoro, una institución cultural promovida por el gobierno de Mussolini, al que favoreció con su simpatía. La muerte le ahorró la vergüenza de Etiopía y el pacto con el nazismo.

En 1912, Antonio De Marchi, a quien el rey de Italia había otorgado el título de barón, organizó en el 'Paláis de Glace" una velada destinada a exhibir ante la deslumbrada burguesía porteña la danza criolla que estaba haciendo estragos en París y contra la que los obispos franceses comenzaban a lanzar duras invectivas (que el Papa reinante, -San Pío X-nunca convalidó). La orquesta de Bachicha tocó los tangos de moda y Enrique Saborido abundó en cortes y quebradas. Un año más tarde, en setiembre de 1913, De Marchi volvió a las andadas y desde la presidencia de la Sportiva organizó el famoso concurso del "Palace Theatre -cine flamante y suntuoso de la calle Corrientes-, donde una orquesta dirigida por el violoncelista Carlos Marchal tañó los tangos concursantes, bailados por los mejores danzarines de entonces, Francisco Ducasse, Juan Carlos Herrera, César Ratti, Argentino Podestá y el mismísimo Cachafaz. La sala estaba poblada por gente de apellidos apabullantes, comenzando por el de Esther Llavallol de Roca, suegra del organizador. El  jurado, presidido por Julián Aguirre e integrado por Antonio Chimenti, Vicente Madero y Daniel Videla Dorna, otorgó el primer premio a una pieza, El Tony, firmada por un tal Nirvassed, que resultó ser el chacarero de origen francés, músico orejero, José de Wavrin. Pacho, que ya cortaba el tránsito desde el palquito del café "Ambos Mundos", de la calle Paraná, obtuvo un premio consuelo. Pero los verdaderos ganadores resultaron Vicente Greco y Francisco Canaro, quienes, desde entonces, fueron convocados a tocar en los bailes de los grandes palacios del Barrio Norte, y Juan Carlos Herrera, el profesor de baile preferido de la fiesta. Ya se sabe que, después de haber pasado del peringundín a las garconieres, de las garconieres a París, de París al "Palace Theatre" y del "Palace Theatre" a los salones, el tango se aposentó en la clase media. ¡Gringo varón el barón!

viernes, 14 de marzo de 2014

Floreal Ruiz - Biografía - 14 de marzo de 2014

                                                                  Floreal Ruiz
Ruiz nació en el barrio de Flores, en Buenos Aires, el 29 de marzo de 1916 y murió relativamente joven, a los 62 años, el 17 de abril de 1978. Su nombre es el del octavo mes del calendario creado por la Revolución Francesa y corresponde a los días primaverales que corren entre el 20 de abril y el 19 de mayo. El Tata, que así lo llamaban; aunque fuera más joven que Edmundo Rivero y que Enrique Campos, sus colegas en las orquestas de Troilo y de Rotundo, no nació en Floreal, sino en Germinal, que es más perfumado.
En octubre de 1944, cuando lo convocó Pichuco para cubrir la vacante de Fiorentino, Floreal era un cantor exitoso. Dejando de lado su prehistoria, debe recordarse que había cantado con Alfredo De Angelis, desde que éste debutó en el "Marabú”, en setiembre de 1940, y que había grabado con ese conjunto y recibido aplausos sin tasa en presentaciones del Glostora Tango Club. Su estada con Troilo -del "Marabú" al "Tibidabo", como quien dice- se prolongó entre 1944 y 1949. Omar Regalía anotó prolijamente en uno de sus trabajos: desde su primera grabación, Marioneta (6 de octubre de 1944), hasta Lagrimitas de mi corazón, en dúo con Edmundo Rivero (8 de julio de 1948), sus versiones fonográficas fueron 31.
En 1949, el Tata, que había cambiado el "Marabú" por el "Tibidabo", cambió el 'Tibidabo" por "La Enramada". En ese local tocaba entonces la orquesta del uruguayo Francisco Rotundo, esposo de la ex cancionista y a la sazón senadora nacional Juana Larrauri. Rotundo tentó a Floreal con una oferta suculenta: 2.500 pesos mensuales, frente a los 700 que le pagaba Troilo. « ¿Por qué Pancho no me lleva a mí?», masculló Pichuco cuando su cantor le avisó que lo dejaría amurado, como en un tango de Contursi. Troilo llevó para reemplazarlo a Aldo Calderón, que recorrió el camino inverso: del sombrío Palermo a la luminosa Corrientes. Con Rotundo, Floreal hizo una buena campaña. Su aporte y el de otras estrellas -Campos, (Carlos Roldán, y  Julio Sosa- convirtieron la de Rotundo en una orquesta muy solicitada en locales como "El Nacional" y el "Richmond" de Suipacha. Más de veinte versiones jalonan el paso de Floreal por esa orquesta; entre ellas, la logradísima de Melenita de oro.
La caída de Perón significó para Rotundo más o menos lo que el triunfo de Perón había significado para Libertad Lamarque. Los regímenes cambian, las ideologías caducan, pero la discriminación política parece ser siempre una constante en la Argentina. Floreal pasó entonces a la orquesta de José Basso, que tallaba fuerte. De su presencia quedan testimonios como su tercera versión de Marioneta y Bailemos, el afortunadísimo tango de Pascual Mamone. Estuvo con Basso hasta 1964. Comenzó luego su carrera de solista, que fue también muy fecunda. Su prestigio y su carisma habían ganado con los años y el disco no le fue esquivo. Grabó todavía treinta y seis composiciones, más otras tres -las últimas: Sur, Toda mi vida y Una canción-, acompañado por Raúl Garello en un disco de homenaje a Troilo. Luego, la afección a las vías respiratorias, el paro cardíaco y el silencio.

El erudito Néstor Scalone, que además, canta, considera al Tata algo así como el paradigma del fraseador. La palabra fraseo está incorporada en la literatura tanguera. Según la Real Academia el fraseo es el arte de formar, enunciar y entonar las frases. En términos tangueros sería, como anota Ferrer, la «manera peculiar que cada intérprete vocal o instrumental acusa para dividir rítmicamente la frase musical». Rivero, en su estudio sobre el canto de Gardel, dice que el fraseo trata de expresar con propiedad el verdadero sentido de las palabras y su música. Si el fraseo fuera el modo de cantar, diríamos que en Campos era cansino; en Julio Sosa, enérgico, en Rivero, viril; en Charlo, melodioso; en Marino, lírico; en Berón, porteño y esquinero. Pero si el fraseo es el arte de interpretar las frases poéticas con dicción perfecta, que las haga inteligibles, y con un tempo ajustado a su índole, la gran maestra del fraseo fue Mercedes Simone. Floreal fue un cantor que entendía lo que cantaba y expresaba lo que entendía. En ese sentido fue, indudablemente, un óptimo fraseador, y hace bien Scalone en destacarlo.

jueves, 13 de marzo de 2014

Los Viejos 78 de TRH - 15 de Marzo de 2014 -39-

CELESTINO FERRER.
(1885 – 4 de marzo de 1958) - Pianista, guitarrista, director y compositor.

    Comenzó como ejecutante de guitarra pero con el tiempo se dedicó de lleno a tocar el piano.
Fue un músico perteneciente a la generación de 1910, es decir uno de los pioneros de la Guardia Vieja del Tango. Se destacó como uno de los mayores difusores del tango en Paris, produciéndose su primer viaje a Europa en 1913. Grabó en París para el sello Pathe.
    En 1915 fue contratado por la empresa RCA Victor de Nueva York para la cual grabó más de cien registros entre el mencionado año y 1919, bajo la denomionación “Orquesta Típica Argentina Celestino Ferrer”.
    De su obra de compositor, produjo los siguientes títulos: “El Garrón” (en homenaje al cabaret homónimo de París), Don Severo,, Compadre hachazo, Pampa Schip, La rajada y El encuentro.

Falleció en Hamburgo, Alemania en 1958.

martes, 11 de marzo de 2014

Floreal Ruiz 11 de marzo de 2014 -275-


   

Floreal Ruiz:

Fue, sin duda, un cantor sutil, delicado, de una excelente dicción que permite entender no-solo la letra sino también su dramatismo. Considerado una de las grandes voces del cuarenta, y paradójicamente, su reconocimiento definitivo lo logró con el transcurso de los años.
Desde los primeros momentos de su carrera al ser requerido por Alfredo de Angelis, luego, sus posteriores etapas, brillantísima la de Troilo, más tarde el abandono repentino de Pichuco y su incorporación con Francisco Rotundo, y esa destacada actuación que tuvo junto a José Basso. 
No solo hay que ponderar su paso por  estas orquestas, porque El Tata, siguió manteniendo su misma voz y su calidez a través de las grabaciones efectuadas en su etapa como solista, junto a  Osvaldo Requena, Jorge Dragone, Luis Stazo, La Orquesta Típica Porteña a cargo de Garello.
           Floreal Ruiz cantó siempre bien, aún en los últimos años de su carrera. Murió cantando.
            Lo apodaron El Tata y también El Eterno, debido a su larga trayectoria profesional y a las excelentes condiciones que supo conservar su voz.
            Su desaparición física se produjo un 17 de abril de 1978.

          Esta publicación de hoy a cargo de Gonzalo Cabrera Perotti, trae a nuestro recuerdo el primer disco que Floreal grabó como solista, acompañado en esta oportunidad por Osvaldo Requena, álbum publicado en vinilo en el año 1967.

Los títulos de temas, autor y compositor se encuentran incluidos en los tags correspondientes.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Alberto Podesta 7 de marzo 2014 -285-

Nuevamente agradecemos la colaboración de Gonzalo Cabrera Perotti, con este material un poco dificil de conseguir, se trata del album Al compás del corazón, editado en 1992 por el sello Music Hall.

01 - La Capilla Blanca

02 - El Bazar De Los Juguetes

03 - Temblando

04 - Al Compás Del Corazón (Late Un Corazón)

05 - La Vi Llegar

06 - Vida Mía

07 - Alma De Bohemio

08 - Al Verla Pasar

09 - Bajo Un Cielo De Estrellas

10 - Nido Gaucho

11 - Si No Me Engaña El Corazón

12 - No Nos Veremos Más

MEG- DESCARGA ALBERTO PODESTA

sábado, 1 de marzo de 2014

Cátulo Castillo - Biografía - 29 de febrero de 2014

                                             Cátulo Castillo
Nació en Buenos Aires el 6 de agosto de 1906 y murió en Paso del Rey (provincia de Buenos Aires) el 20 de octubre de 1975. Fue hijo de José González Castillo y, como su padre, hombre de talento múltiple. Poco antes de su muerte, el Fondo Nacional de las Artes le otorgó el Gran Premio Anual. Un año antes, la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires lo había declarado Ciudadano Ilustre.
Cátulo fue hombre de Boedo, de la Peña Pacha Camac, fundada por su padre; de la Librería Munner, donde comenzó el movimiento literario que tomó el nombre de una calle, que aún no era un barrio. Allí estudió, de niño, algo de música, con el maestro Cianciarullo. Como tenía la inspiración muy fresca, en 1923, a los 17 años, compuso la primera parte de Silbando, le pidió a Sebastián Piana que compusiera la segunda, a su padre le pidió la letra y a Gardel que lo cantara. Luego, en 1924, compuso Organito de la tarde, que no logró el primer premio en el concurso Max Glücksmann, sino el segundo, pero, en cambio, lo estrenó Azucena Maizani y no tardó en convertirse en un clásico.
En 1928 agrandó la orquesta con la que actuaba en las glorietas de Boedo y marchó con sus músicos (Caló, Malerba) y su cantor (Roberto Maida) a España y a Francia. Le fue bien e inclusive grabó con su grupo en España, donde el tango comenzaba a abrirse camino a partir de la presentación de la compañía escénica Muiño-Alippi, en la que militaban el cantor Vicente Climent y la cancionista Celia Louzán. Pero su vocación era principalmente literaria y pronto abandonó el papel pentagramado para dedicarse a la enseñanza en el Conservatorio Municipal Manuel de Falla, del que fue secretario y, luego, director; en él creó la cátedra de bandoneón, que confió a Pedro Maffia. Para entonces había compuesto ya un buen número de tangos, a los que el padre aplicaba los versos del caso. Quién había comenzado junto a Piana, reservándole a su amigo, algo mayor que él, la segunda parte (lo mismo que haría Maffia en No aflojes), se convirtió en letrista de los dos éxitos más resonantes del autor de Sobre el pucho: Tinta roja y el vals Caserón de tejas.
Cátulo, que había colaborado con Troilo en María (1945), al morir Manzi, en 1951, se convirtió en el letrista más importante. Ni sus actividades en la SADAIC, que nunca abandonó, ni su labor en la burocracia cultural (fue presidente de la Comisión Nacional de Cultura) le impidieron escribir letras tan bellas como las de Domani, La calesita, Café de los Angelitos, El patio de la Morocha, Una canción y esa pieza singularísima en la que el tango canción parece alcanzar el cénit: La última curda. Uno de sus éxitos postreros fue El último café (música de Héctor Stamponi), con el que ganó el certamen organizado por la firma Odol en 1963.
La poesía de Cátulo se distingue por el empleo de rimas internas, que aumentan la musicalidad del verso, y ciertos amagos surrealistas, que se quedan en amago.

En 1954, siendo diputado nacional, el autor de esta semblanza debió informar el proyecto de reforma a la ley de propiedad intelectual, patrocinada por la SADAIC. Con ese motivo conoció a Cátulo y descubrió en él una persona de inusitada ternura. De aquella amistad surgió la conferencia ilustrada sobre el lunfardo que se ofreció en el teatro Cervantes en noviembre de 1954, en cuya organización Cátulo puso más trabajo y más entusiasmo que si el orador hubiera sido él mismo.