Distinción del Centro de Cultura Tanguera Alfredo Belussi

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Tango, Radio y más Historias, blog distinguido por su aporte a la difusión del Tango, sus autores e intérpretes.

jueves, 20 de junio de 2013

Biografías Vicente Greco - 20 de junio de 2013

   
                                                     Vicente Greco

Vicente Greco nació en Buenos Aires el 3 de junio de 1886 y murió en la misma ciudad, a los 38 años, el 5 de octubre de 1924. No fue el primer bandoneonista, pero sí quien hizo del bandoneón un instrumento canónico del tango. Lo habían precedido, entre otros, Domingo Santa Cruz, el autor de Unión Cívica, y su discípulo, Juan Maglio (Pacho), quien ya andaba desplegando su fuelle por los cafés de Barracas, cuando Greco aún tañía la guitarra. Pero correspondió a Greco, en 1911, trazar el organigrama de las orquestas destinadas a tocar tangos, que él denominó típicas, y puso entonces un par de bandoneones cadeneros junto al piano y al pie de los vio-lines. Flauta, clarinetes, mandolines fueron paulatinamente abandonados y, al cabo, también lo fue la guitarra, cuando en los discos Era comenzó a sonar el piano de Roberto Firpo, allá por 1914.
A Greco le decían Garrote, apodo que le transfirió su hermano Fernando. En su familia hubo una pianista, su hermana Elena, y un guitarrero, cantor y payador, Ángel, que creó algunas composiciones, entre ellas la famosísima milonga tangueada Naipe marcado. Vicente, alentado por el mitológico negro Sebastián Ramos Mejía, fue de café en café -como era de práctica-, llevando su jaula -el bandoneón-, tañéndolo, lucrando aplausos, fama y algún dinero. Se lo recuerda como uno de los primeros en acercarse al centro, en "El Estribo", sobre la calle Entre Ríos. En 1911, animaba con su murguita los bailes del salón "San Martín", sobre la calle Rodríguez Peña al 344, que aún está en pie. Allí compuso su tango Rodríguez Peña, que no honra al procer sino a la milonga. Greco no sabía leer música, ni tampoco escribirla. Tocaba a pura oreja, como el pianista José Martínez, como Anselmo Aieta, como, más tarde, el mayor guitarrista del tango, que fue Roberto Grela. Su primer tango, El Morochito, del año 1905, se lo llevó al pentagrama Geroni Flores, a quien se lo dedicó y en cuyo homenaje le dio título A aquella composición primigenia siguieron muchos otros tangos, entre ellos El pive (escrito con la -v- etimológica) , El flete, Popo/, E1 cuzquito, La viruta, Racing Club, La infanta (por doña Isabel de Borbón), El pangaré, Zaza (por la tonadillera Teresita Maraval) y, entre otros, uno de los más bellos tangos que se han compuesto en todos los tiempos, Ojos negros. También escribió varias letras para sus músicas, entre ellas la de La percanta está triste, que en 1921 le grabó su amigo Carlos Gardel.
Después del concurso organizado por el barón Antonio María De Marchi en el "Palace Théatre", en 1913, cuando la aristocracia llevó el tango a sus salones palaciegos del barrio note, Francisco Canaro y Vicente Greco fueron de los primeros en ser convocados. En 1915 decía la revista Fray Mocho: "Greco se ha impuesto entre la gente copetuda. Es el niño mimado de las familias bien. Actuó en el Plaza Hotel, en la residencia del doctor Lucio V. López (Callao casi avenida Quintana), en lo de Creen., en lo de Lagos García, en lo de Lamarque, entre otros. Tales faenas le rinden no menos de 200 pesos por actuación".