Distinción del Centro de Cultura Tanguera Alfredo Belussi

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Tango, Radio y más Historias, blog distinguido por su aporte a la difusión del Tango, sus autores e intérpretes.

viernes, 20 de julio de 2012

Biografias: Charlo - 20 de julio de 2012

                                              




Charlo
Carlos José Pérez de la Riestra (Charlo) nació en las proximidades de Guatraché (provincia de La Pampa) el 6 de julio de 1906 y murió en Buenos Aires el 28 de octubre de 1990. Cursó sus primeras letras en el pueblo bonaerense de Puán y la enseñanza media, en La Plata. En una y otra ciudad siguió también estudios musicales, que completó en Buenos Aires, cuando, hacia 1923, su familia se radicó en esta ciudad.
En 1924 comenzó su carrera de cantor en la radio Cultura, donde estrenó su seudónimo Charlo. Esa carrera fue la habitual: estudios de radio y tabladillos de café. Pero Charlo además era compositor. Antes de pasar a la grabadora ya había dado a conocer dos tangos, Sin cariño y Pinta brava (éste sería grabado por él mismo, como estribillista de la orquesta de Francisco Canaro, el
4 de octubre de 1928, con versos de Mario Battistella). Precisamente fue en 1928 cuando se convirtió en estribillista de esa orquesta, reemplazando a Roberto Díaz. Ya había grabado por entonces una veintena de composiciones, secundado por la guitarras de Spina y Correa. Sus primeras grabaciones con Canaro fueron dos tangos de Raúl de los Hoyos, Deja que la gente diga y Quema esas cartas. También colaboró con la orquesta de Francisco Lomuto, que grababa para el mismo sello. La discografía total de Charlo supera el millar de títulos, según los cómputos del infatigable estudioso S. Nicolás Lefcovich.
Extensas giras por América y Europa, actuaciones en el cine argentino (El alma del bandoneón, 1935; Puerto Nuevo, 1936; Carnauaí de antaño, 1940, y en una segunda etapa Los muchachos se divierten y Los troperos), un crecido número de tangos, milongas y valses debidos a su inspiración, todos de gran valor musical (Cobardía, Rencor, Fueye, Ave de paso, Rondando tu esquina, No hay tierra como la mía, Oro y plata, El viejo vals, Tu pálida voz, Viejas alegrías) enriquecieron sus sesenta y seis años de actividad artística y creadora.
Desde el punto de vista de sus aptitudes fue Charlo, sin duda, la más completa personalidad del tango: cantor de riquísima musicalidad, pianista delicado y virtuoso, compositor de opulenta inventiva. Allá por los años treinta, puesto que era buen mozo, se lo llamó el cantor de las mil novias.

Como tal lo presentó Héctor Bates, en 1934, a través del histórico e historio-gráfico programa que emitía por la radio Belgrano. Otros dijeron que sus tangos eran de etiqueta. Como quiera que hubiese sido figuró siempre en lo más brillante de la constelación tanguera. Como cantor alcanzó la mayor altura en sus versiones de Nostalgias (1936), Las vueltas de la vida (1940) y Oro y plata (1951); como creador, tal vez en Ave de paso (1935) y .Rondando tu esquina (1952); como pianista, doquiera se sentó al teclado. Es posible, empero, que no haya dominado por completo la magia de la comunicatividad; en todo caso, no la dominó tan plenamente como Gardel, aunque hubiera debutado en escena, en 1925, reemplazando a Azucena Maizani, que la dominaba en grado superlativo.