Distinción del Centro de Cultura Tanguera Alfredo Belussi

Distinción del Centro de Cultura Tanguera Alfredo Belussi
Tango, Radio y más Historias, blog distinguido por su aporte a la difusión del Tango, sus autores e intérpretes.

Graciela Susana - 24 de noviembre de 2019 -157 -


                                                   
                                                 GENTILEZA DE EDUARDO SIBILIN

Graciela Susana Ambrosio:

Destacada cantante y compositora argentina, de folklore, baladas romántica y tango. Posee una voz rica en matices, acompañada por una técnica vocal extraordinaria, cualidades que hicieron que triunfe en Japón y el resto del mundo.
Nació el 22 de enero en el Barrio porteño de la Chacarita. Su vida estaba destinada a la música; junto a su hermana Cristina se criaron en medio de grandes músicos, ensayos e instrumento. De niña comenzó con el folklore formando un dúo junto a su hermana Cristina denominándose Las Hermanitas Ambrosio.
En la adolescencia el dúo de las hermanas Ambrosio se disuelve, dando inicio de esta manera la carrera de solista Graciela Susana quién acompañada de su guitarra, comienza a incursionar en el Tango
En el año 1970 se presenta en El Festival de Tango de la Falda (Provincia de Córdoba Argentina), cantando Barrio de Tango y Balada para un Loco; que le valió ganar el premio Revelación del Año; y volverse popular al ser invitada al programa de televisión con mayor audiencia de aquella época Sábados Circulares conducido por Pipo Macera.
El éxito se consolidó cuando al día siguiente la convoca Edmundo Rivero para dar una prueba en El Viejo Almacén con la orquesta de Carlos García, también en varias oportunidades lo acompaño Aníbal Troilo Pichuco.
Una noche del mismo año en dicho local lo escucho Yoichi Sugawara y su manager. Quienes, impactados por el registro de su voz privilegiada rica en matices, así como la destreza del acompañamiento con su guitarra la contratan para ir a cantar a Japón tangos en los recitales de Yoichi Sugawara; marcando el inicio de su carrera artística internacional.
Llevó su espectáculo musical a parte de Japón a varios países de América y Europa.
Sus canciones tuvieron gran éxito en Japón, dando origen a grabaciones en idioma japonés de temas del folklore argentino como: El Cosechero rasguido doble de Ramón Ayala El Mensú; Caminito tango de Juan de Dios Filiberto en música y letra de Gabino Coria Peñolaza; Adoro –Bolero-de Armando Manzanero; como así también del folklore japonés.
En el año 1975 figuraba en los primeros puestos del ranking de Japón; recibiendo ese mismo año seis discos de oro. Lo que dio origen a un fenómeno muy notable; la pasión de sus fans que crearon el Club de Admiradores de Graciela Susana en Japón.
En numerosas oportunidades canto acompañada por la orquesta de:
Aníbal Troilo, Luis Stazo, Atilio Stampone, Enrique Mario Franchini, José Libertella; Roberto Grela, Carlos García, Jose Colangelo, Omar Valente, Domingo Cura, Kelo Palacios, Chango Farias Gomez, Angel Ritro, Sebastián Piana, Osvaldo Avena, Néstor Marconi, Domingo Moles, Osvaldo Pugliese, Hugo Díaz etc.
En el año 1984 participo como integrante de la delegación argentina en el Festival de Tango en la Habana (Cuba); organizado por La Casa de las Américas; el evento se llevó acabo en el Teatro Nacional de La Habana; formaron parte de la delegación Mirtha Legrand, Daniel Tynaire, Marcelo Guaita, Nelly Vázquez, Héctor Negro, Osvaldo Avena, Cecilio Madanes y los integrantes de la orquesta de Osvaldo Pugliese.
Durante su larga y prolífera trayectoria fue galardonada con numerosos premios:
El Premio Revelación artística extranjera del Año 1982 (Japón)
Premio a la mejor intérprete en el 2nd Tokio Music Festival Internacional Contest; (1995)
Diploma al mérito por la difusión de la música argentina durante 25 años (Embajada Argentina en Japón 1997)
En el campeonato de fútbol Sub veinte llevado a cabo en Tokio Japón fue la elegida para entonar el Himno Nacional Argentino, junto a los jugadores de la selección del fútbol argentina.
Tiene editado más de cincuenta discos, de tango, folklore, balada romántica. Obtuvo 20 discos de oro en Japón.
El último cd grabado en la Argentina es El Viento viene del Sur junto a Oscar Alem


Graciela Susana
RECITAL DE TANGOS

La siguiente nota periodística fue realizada en Tokyo (Japón), por Malami Takaba crítico musical de límpida trayectoria; conocedor profundo de los aspectos más sobresalientes de la verdadera historia, de nuestro tango, Pertenece a la redacción de la excelente publicación mensual "La Música Iberoamericana". Es traductor público nacional de los idiomas castellano e inglés (egresado da la famosa Universidad de Tokyo).

Cuando el cantante melódico más popular del Japón, Yoichi Sugawara, presentó a GRACIELA SUSANA al público que colmaba totalmente las instalaciones del Teatro "Kosei Nenkin Kaikan" - el más grande e importante de Tokyo -, y ella apareció cantando aquellas inolvidables estrofas "Si supieras, que aún dentro de mi alma..." con el marco musical del maestro Masaichi Sakamoto, corrió por toda la sala aquella electricidad emotiva que no se puede explicar pero que se siente. Al finalizar su primera interpretación, "La Cumparsita", el público rompió su silencio con una fuerte ovación.
Ovación, aplausos... estas palabras son lugares comunes. Pero hay aplausos por compromiso, aplausos para no quedar mal, y hay aplausos que nacen sin pensar. . . Cuando termina una interpretación, hay una pausa de un décimo de segundo. Un silencio muy breve pero profundo, momento de suspenso donde el público queda como desmayado, atolondrado, herido por la invisible flecha emocional del intérprete. Y pasado ese brevísimo corto circuito del sentido, estallan los aplausos.
Así eran y serán siempre, los aplausos para GRACIELA SUSANA en Japón.
En su primer recital en Japón, (19 de diciembre de 1971), Graciela cantó como siempre, con su arte tan exquisito, tangos del ayer actual y del hoy eterno, desde Enrique Santos Discépolo hasta Héctor Negro, desde Juan Carlos Cobián hasta Astor Piazzolla. Y también cantó, acompañándose en guitarra, canciones del repertorio folklórico argentino. Todo lo hacía con su modalidad tan peculiar, sincera y llegadora.
No voy a gastar más tinta en adjetivos calificativos porque ustedes conocen la ductibilidad interpretativa de Graciela.
Sólo quiero dejar constatada una cosa; y es que no existen barreras idiomáticas cuando se trata de una verdadera artista
como GRACIELA SUSANA.
Otra sorpresa para todos los japoneses que escuchamos a ella, fue lo perfecto que dominaba el idioma japonés. Su  pronunciación, entonación, interpretación son tan auténticas y hermosamente niponas que llegó a grabar en Tokyo, un long play completo de canciones modernas en nuestro propio idioma (en japonés, por supuesto). Fenómeno nunca ocurrido con ningún artista extranjero. No piensen en el castellano de Nat King Cole; el japonés de GRACIELA SUSANA es una cosa muy seria. (Perdón, no tengo nada contra el malogrado artista de color, soy su ferviente admirador). Confieso que me caían lágrimas al escuchar una canción japonesa interpretada por Graciela. Y vi a mucha gente pasar por la misma situación; periodistas, comentaristas, artistas y público anónimo.
De eso no hace falta explicación, todo es bien claro.
Es que GRACIELA SUSANA nació para sentir las palabras, no importa el idioma, y transmitirlas al público que las percibe con unción.
En el trato que he tenido con muchos extranjeros, supe que ustedes tienen una imagen ideal de la mujer japonesa. Japonesita
de pelo lacio y ojos grandes, con una eterna sonrisa suave y tierna, silenciosa con el fuego de la pasión oculta, humilde y fiel compañera... Siento mucho decir la verdad, pero esa "japonesita" ya casi no existe en Japón, o, ¿existió alguna vez? Ahora bien, me alegró muchísimo y después sentí celos de los argentinos al descubrir que GRACIELA SUSANA, en otra faz de la artista, es una japonesa en el verdadero sentido de la palabra. Esta adolescente, aunque nació en Villa Crespo y cante tangos, tiene todas las cualidades humanas para ser una pura japonesa ideal y legendaria. ¿No le parece?
La presencia de GRACIELA SUSANA fue un gratísimo acontecimiento, que unió una vez más los vínculos culturales de Argentina y Japón, por vía del tango. Ya no tengo nada más que pedir (con gentil permiso de ustedes) a esta cabal intérprete del misterio, que vuelve pronto a Japón, donde ya tiene el contrato sin término firmado por todos los corazones anónimos que sintieron su voz para nunca olvidarla después.
Tokyo,1972

Masami (Ramón) Takaba




Title: 01 Carrillon de la Marced - Carlos Gardel y Alfredo Le Pera
Artist: Graciela Susana
Album: Recital de Tangos - Tokyo 1972 -
Comment: Disco L.P Sello Diapason EL 4058 - Editado por: Tango, Radio y más Historias

Title: 02 Yira , Yira- Enrique Santos Discepolo

Title: 03 Cafetin de Buenos Aires - Mariano Mores y Enrique Santos Discepolo

Title: 04 Caminito- Juan de Dios Filiberto y Gabino Coria Peñaloza

Title: 05 La Cancion de Buenos Aires- Orestes Cufaro,Azucena Maizani y Manuel Romero

Title: 06 Para cantarle a mi gente - Milonga- Hector Negro y Osvaldo Avena

Title: 07 A media luz- Edgardo Donato y Carlos Cesar Lenzi

Title: 08 La Cumparsita- Gerardo Matos Rodriguez, Enrique Pedro Maroni y Pascual Contursi

Title: 09 El Choclo- Angel Villoldo, Carlos Marambio Catan y Enrique antos Discepolo

Title: 10 La Morocha - Angel Villoldo y Enrique Saborido

Title: 11 Quedemonos aqui - Hector Stamponi y Homero Exposito

Title: 12 Somos hoy - Hector Negro y Osvaldo Avena




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El Gaucho Relampago - 18 de noviembre de 2019-428-


Carlos Nasca  (El Gaucho Relampago)                                                                                   
(Marzo de 1873 - En Italia) – 30 de mayo de 1936) – 


        Muchas de las innumerables piezas de tango y voces antológicas, grabadas durante los primeros años del siglo XX, y que aún se siguen escuchando merced a la laboriosidad de los coleccionistas, no fueron el producto solamente de las grandes empresas grabadoras que se instalaron hacía aquellos años, sino también el esfuerzo realizado por verdaderos pioneros que no son tan conocidos sus nombres ni la marca de los discos que editaban.
Si bien los nombres más sobresalientes fueron los de: Juan B. Tagini, fundador de los sellos Sonora y Tocasolo. Alfredo Amendola (tío de Juan D´Arienzo, por parte materna), del sello Atlanta,  Max Glucksman de Odeón entre otros, podemos agregar un nombre no muy conocido con una trayectoria digna de mención, fundador de los discos Era, este propulsor de la música popular, llamado Carlos D. Nasca, no solo se dedicó a la grabación de discos,  a la edición  de piezas musicales y a la composición musical, como así también director de su propia agrupación, "La Rondalla del Gaucho Relámpago".
Fue además productor de números circenses, proveyendo de caballos para los números que ofrecían los circos y teatros.
Los discos Era, se popularizaron por sus etiquetas (a veces blancas, otras con fondo rosado), con el dibujo de un gaucho montado en un caballo con un perro y un lazo en ancas, conversando con una niña. El dibujo se había realizado bajo las indicaciones dadas por el propio Nasca, que quería verse representado con su hija en una clásica escena gauchesca. Las piezas musicales se obtenían bajo el sistema de discos acústicos, es decir que el sonido se tomaba por medio de grandes bocinas de metal, grabando las matrices en discos de cera virgen. 
Importantes figuras del momento grabaron para el sello Era: Genaro Spósito, Vicente Loduca, Roberto Firpo, Juan Maglio, Félix Camoirano, Peregrino Paulos (padre),  Juan Carlos Bazán, Ángel Villoldo y La Rondalla del Gaucho Relámpago. El mismo Nasca era la voz que al principio de cada pieza gritaba anunciaba la marca del disco. Los mismos se mandaban a imprimir a Alemania, y pertenecen a conjuntos que nunca más volvieron a grabar en otras marcas, salvo alguna que otra excepción como por ejemplo Firpo. Es decir fueron grabadas entre 1913 y 1915, siendo hoy piezas de innegable valor histórico.
En cuanto a Carlos Nasca, era un pintoresco personaje ítalo – gaucho, se lo conocía popularmente como El Gaucho Relámpago, y a pesar de su inconfundible origen italiano tenía el berretín de creerse gaucho. Se trataba de una persona de origen itálico que estaba encariñado con las costumbres gauchescas.  
El Gaucho Relámpago murió a raíz de una coz que le aplicó uno de los caballos que poseía.
Nacido en Italia en marzo de 1873, llegó al país y atraido por tanto fanatismo por las cosas nuestras se instaló en la calle Garay 1547 en la época del Centenario (1910). 
Se había casado un año antes con una hermosa española llamada María Díaz, mujer a quien también habilidades circenses y a quien se la conocía como La Gaucha María. Poco tiempo después se trasladaron a la calle Juan Carlos Gómez N° 56, lugar donde vivió Nasca hasta el 30 de mayo de 1936, día en que ocurrió el fatal accidente ya narrado. Mientras tanto, el solar ocupado en la calle Garay, frente a los ex cuarteles del regimiento 3 de infantería, en Garay y Pichincha, se mantuvo establecido el negocio donde cumplió sus múltiples actividades. Allí compuso tangos, tuvo su sello discográfico,  su sello editor y también lugar para adiestrar a los caballos y hasta una estación de radioaficionado.
Compuso numerosas obras entre ellas los tangos: Trompito, Puro corte, Qué dirán, Invierno, El eléctrico (homónimo al de Vicente Greco), El  indiscutible, Hagan buches, Quién lo diría, El clarín, Feria franca y Los cardales, entre otros; la mazurca Amor de madre y los valses La oración,  El ibérico, Noches de luna y Lluvia de sonrisas. 
Carlos D. Nasca, otro de los tantos inmigrantes Italianos, pero con vocación criolla, infatigable propulsor y defensor de la expresión ciudadana en los años de  su gestación, debemos agradecerle  por tanto talento, y así, no dejarlo en el olvido.



MEGP09-BAJAR RONDALLA DEL GAUCHO RELAMPAGO



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Alberto Gentile - 15 de noviembre de 2019-34-


                                              ALBERTO OSCAR GENTILE

Este viejo archivo publicado en 2012 en Megaploud, lo he vuelto a subir por si algún lector está interesado en el. queda alojado en Zippishare y su duración será de 30 días. Les invito a quienes no lo hayan bajado que lo hagan.

Pianista, arreglador y compositor.
   Pianista nacido en el barrio de Boedo en 1923. Se inició en la orquesta de barrio que tenía su padre, Romeo Gentile en el año 1938.
   Formó su propia orquesta (denominadas orquestas de barrio) en el año 1950, siendo él el arreglador y a su vez director del conjunto. Tuvo como vocalistas a Alberto Ortiz, Ricardo Landó, Alfredo Montalbán y Carlos Persi. Su labor en la radio la hizo por L.R.4 Radio Splendid. Son muy pocos los datos que puedo ofrecer de este director como así también de sus cantores.
De su obra como compositor, dejó registradas 33 en SADAIC. (Las fechas pertenecen al año de su registro y entre comillas sus colaboradores):
A Don Horacio Salgán 01-08-1951
Appicciafoco – 26-08-1952
Bien Bailable (José Osvaldo Touriño)
Café Nacional (Pedro Julio Barcalde)
Che profesor Bemol 28-07-1981 (Raúl Rubén Francisco Escobar, Juan Ricardo Manelli y José Antonio Acotto)
Chiquilla graciosa – 28-09-1982 – (Raúl Rubén Francisco Escobar, Juan Ricardo Manelli y José Antonio Acotto).
Círculo Trovador – 28-06-1999
Como el payaso –
Conversemos francamente – 22-05-1985 – (Luis Julián Valente)
Cruel espejismo – 13-05-1958 (Roberto Ernesto Durán)
Dale que va – 18-09-1953 (Héctor Tizón)
Desubicao – 15-06-2001 (Raúl Rubén Francisco Escobar, Ricardo Eduardo Gutiérrez y  Hugo Daniel Alesso)
Dulce locura -03-05-1954 – (Enrique Miguel Gaudino)
El Hara Kiri -30-10-1980 (Alcides Celso Sacchi y Raúl Rubén F. Escobar)
El Tango no está muerto -26-03-1980 (Rodolfo Rafael Chinnici y Raúl Rubén F. Escobar)
En el pago de mi Mama- 28-07-1981 –Julio Madera, Raúl Rubén F. Escobar y Basilio Martin)
En todos los momentos – Adolfo A. Ruiz Díaz Osborne, Raúl Rubén F. Escobar y Francisco Fernández)
Extraña Criatura – 21-10-1981 (Juan Antonio Manzur, Raúl Rubén F. Escobar y Rodolfo Rafael Chinnici)
Flor de conventillo – (Roberto Ernesto Duran)
Francachela – 30-11-1981 Alcides Celso Sacchi, Rodolfo Rafael Chinnici y Carlos María González Day)
Fuera de Foco – 30-05-1985 (Basilio Martin, Raúl Rubén F. Escobar y Carlos María González Day)
Gentil y Angelical 09-12-1981 (José Antonio Acotto, Basilio Martin y Raúl Rubén F. Escobar)
Hermoso furor 11-04-1984 Francisco David Fernández, Raúl Rubén F. Escobar y Francisco Fernández)
La botonera 28-03-1984 (Rodolfo Rafael Chinnici, Rosaria Iannizzotto y Raúl Rubén F. Escobar)
Madre Teresa descansa -28-09-1998 (Irma Inés Cerbini)
Manola querida -23-05-1984 (Basilio Martin y Raúl Rubén F. Escobar)
No perdas la vertical – 28-07-1981 – Basilio Martin Raúl Rubén F. Escobar)
Pudimos ser – 23-11-1961 (Norberto Miguel A. Suarez)
Que siga el carnaval –
Quedate un rato más – (Oscar Nicolás Fresedo)
Querida calle Libertad -06-02-1981 (Raúl Rubén F. Escobar y Rodolfo Rafael Chinnici)
Rica -15-11-1955 (Juan Antonio Manzur y Raúl Rubén F. Escobar)
Un Ñandú a la carrera -02-07-1984 (Alberto Nicolás Tosas, Alejandro Valdez y Raúl Rubén F. Escobar)


Title: 01 Entradora -Milonga - S-D
Artist: Alberto Gentile y su Orquesta Típica
Album: Publicado por: Tango, Radio y más Historias.
Comment: Grabaciones tomadas entre los años 1950 y 1960

Title: 02 A Don Horacio Salgán – Alberto Oscar Gentile

Title: 03 A Orlando Goñi - Alfredo Julio Floro Gobbi

Title: 04  Nunca tuvo novio - Agustin Bardi y Enrique Cadicamo - Alberto Ortiz

Title: 05 El chupete - Ricardo Gaudenzio y Antonio Polito

Title: 06 Muñequita de Paris  - Jose Magaroti Ranieri y Jose Rotulo -Ricardo Lando

Title: 07 Cinco letras - Juan Jose Guichandut y Oscar Zito (Oscar Nicolas Fresedo) -Ricardo Lando

Title: 08 El reloj - Roberto Cantoral - Alfredo Montalban

Title: 09 Alla en el cielo - Julio Jaramillo - Alfredo Montalban a duo

Title: 10  Nuestra noche - Carlos Vivan (Miguel Rice Tracy) y Yaravo (Italo Silvestre Gianetti) - Alfredo Montalban

Title: 11 Viejo curda - Guillermo Desiderio Barbieri y Jose De Grandis -  Carlos Persi

Title: 12  Porque si - Jose Basso y Noej Scolnick ( Juan Pueblito) - Carlos Persi

Title: 13  Rica - Raul Escobar, Juan Alberto Gentile y Juan Alberto Manzur - Carlos Persi

Title: 14  Y... todavia te quiero - Luciano Leocata y Abel Aznar - Carlos Persi

Title: 15 Muriendome de amor - Manuel Sucher y Carlos Bahr -  Carlos Persi

Title: 16 Esta noche de copas - Juan Carlos Howard y Jose Maria Contursi - Carlos Persi -

Title: 17 Que Dios te bendiga - Victorino Virgillito, Aldo Junissi y Antonio Cantó - Carlos Persi

Title: 21 La ultima cita - Agustin Bardi y Francisco Garcia Jimenez - Carlos Persi

Title: 19  El Firulete -Milonga- Mariano Mores, Fernando Caprio y Rodolfo M. Taboada

Title: 20 Galardon - Luis Modesto Lopez

Title: 18 Susheta (El Aristócrata) - Juan Carlos Cobian y Enrique Cadicamo

Title: 22 A mi madre - Vals - Francisco Peña -


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Damian Ficarra y su Orquesta - Liniers-12 de noviembre de 2019 - 73-






Title: 01 Liniers- Damian Ficarra, Rodolfo Barnes y Liber C. Locascio - Voz Juan Carlos Riglos
Artist: Damian Ficarra
Album: Liniers
Comment: Publicado por: Tango, Radio y más Historias

Title: 02 Gurisa - Aminto Vidal y Garcia Satur -Voz Juan Carlos Riglos

Title: 03 Si es varon ponele Juan - Otello Elli y Eduardo Fernandez

Title: 04 La misma tarde- Graciano  y Jose Rotulo

Title: 05 El bazar de los juguetes -Roberto Rufino, Alberto Podesta y Reinaldo Yiso-Voz Carlos Riglos

Title: 06 Penacho azul - Ruben Nazer y Angel Bellia

Title: 07 Amor de plebeyo - Damian Ficarra y Reinaldo Yiso-Voz Carlos Riglos

Title: 08 Si te llegara a perder - Damian Ficarra y Carlos Russo- Voz Carlos Riglos

Title: 09 Tiempo de antes -Milonga- Damian Ficarra, Victor Braña y Liber C.Locascio

Title: 10 Melodia infinita - Damian Ficarra, Jose Dames y Victor Braña

BAJAR DAMIAN FICARRA

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Jorge Sobral - 6 de noviembre de 2019-679-


Title: 01-El Ultimo Acto (Bolero, Chico Novarro-Muñeca-Mandy)

Artist: Jorge Sobral

Album: Charlemos

Year: 1968

Genre: Disco de difusión no comercial

Comment: Disco vinilo sello CBS 3032- Publicado por: Tango, Radio y más Historias

 

Title: 02-Se Tiran Conmigo (Tango, Luis y Angel Diaz)

Title: 04-Yo Soy El Negro (Candombe, Astor Piazzolla-Carlos Gorostiza)

Title: 05-Vacaciones (Vals, Ferrari-Fontana)

Title: 06-Que Les Digo A Los Muchachos (Tango, Gogo Andreu)

Title: 07-Charlemos (Tango, Rubinstein)

Title: 08-La Ultima Curda (Tango, Anibal Troilo-Catulo Castillo)

Title: 09-Tristezas Del Porque (Tango, Horacio Guarany)

Title: 10-Cosas De Borracho (Milonga, Ubaldo Martinez)

Title: 11-Estrella (Tango, Casinelli-Cholo Hernandez)

Title: 12-El Choclo (Tango, Angel Villoldo-Enrique Santos Discepolo-Carlos Marambio Catan)






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Porteña Jazz Band - 31 de octubre de 2019- 423-

PORTEÑA JAZZ BAND VOL. 3


Del 8 al 11 de mayo de 1975 en Breda, ciudad holandesa situada al sudeste de Rotterdam, se celebró el "5° Festival de Jazz Viejo Estilo". La gigantesca reunión congregó a más de 100 agrupaciones de aficionados y 40 orquestas profesionales ante un público muy conocedor y entusiasta que nada envidiaba a Montreaux, Antibes o Newport. Toda Holanda y países
vecinos estuvieron pendientes del acontecimiento. La televisión se encargó de llevar las imágenes y las notas que cada noche hervían en la gran sala del Turfschip a todos aquellos que no pudieron acercarse a Breda, o consideraron que el elevado precio que pedían los revendedores de entradas - justo, si se tenía en cuenta la demanda- estaba por encima de sus posibilidades económicas.
A lo largo de cuatro días, entre el repertorio de Armstrong, Morton, Ellington, Redman, Russell, Webb y Basie, el nombre de un conjunto argentino —apenas conocido por algunos LPs, que estaban en manos de algunos iniciados- se fue abriendo paso con sus ensayos que mostraban a veteranos consagrados como el saxo tenor Bud Freernan o el decididamente joven trombonista de 70 años Bill Rank, compañero y amigo del legendario Bix Beiderbecke, como los más legendarios y pioneros de New Orleans Ed Garland, Louis Nelson, Alton Purnell, en manos de quienes quedaba el legado del Jazz.
La revelación del festival fueron los doce músicos argentinos que seguramente desengañaron a algunos al aparecer enfundados en severos smokings y definitivamente maravillaron a críticos y público entendido que, en el caso de Holanda, significa la mayoría de los asistentes. El l nombre de Porteña Jazz Band,  ya era algo imborrable en los espíritus holandeses cuando en la noche del 10 de mayo la platea, de pie gritaba "¡We want more!" (¡Queremos más!) en un crescendo irresistible y harto elocuente, aun habiendo escuchado anteriormente a los New McKinney's Cotton Pickers de Estados Unidos, la Kunstbandet sueca, o a la misma Dutch Dixie All Stars holandesa.
Radio Nederland, la Voz de Holanda, estuvo en Breda con sus equipos móviles de grabación. Y así fue como la magia del jazz quedó más que fielmente registrada. Las cintas magnetofónicas permitieron la confección de este LP en vivo, que presento con el doble orgullo de argentino y de hombre de Radio Nederland. Y con satisfacción, también, porque considero que este disco representa uno de los tantos lazos que los hombres necesitamos para acercarnos mutuamente, por encima de credos y costumbres.
PANCHO IBAÑEZ
Nota, original publicada en el disco que recogía la actuación de la Porteña Jazz Banden Radio Nederland



SALUD!!!
POR TINO MÜLER
Alguna vez escribí en el texto que acompañaba uno de nuestros discos, que éramos criticados por los que decían... que cobrábamos mucho, que usábamos smoking, que éra mos muchos instrumentistas, que nos peinábamos, que éramos lindos, que éramos feos, que éramos pillados, etc., etc., etc. Está bien, a esos les contestamos lo mismo ahora que entonces pero, también, les recordamos que en abril de 2003 hemos cumplido ¡37 años!!! También reiteramos nuestro incondicional amor a nuestras esposas -en esa época algunas eran todavía nuestras novias y ahora la mayoría son madres de nuestros hijos—. A ellas las llamaban, entonces y ahora, "Las viudas del jazz".  También nos llamábamos a la realidad diciendo que "de esta alquimia de horas robadas al sueño, esfuerzos colectivos y personales, amor y sacrificios se genera La Porteña Jazz Band". Que cada tema y cada nota llevan una entrega a nuestros semejantes de amor y calidez. Importa más que reciban, en cada sonido de la Porteña, el mensaje de la música, solo de esta música de libertad, que querernos llevar a todos los hombres del mundo. En ese mundo que venimos recorriendo en forma no interrumpida en América y Europa entregando el mensaje de una banda de jazz de Buenos Aires. Una música y, una ciudad definidas alguna vez por un crítico de Barcelona: "En el universo del jazz, Buenos Aires sigue siendo un arrabal, pero a pesar de los inconvenientes de la periferia ha ganado solera y se ha hecho apreciar por los jazzmen más conspicuos, que han tenido que descubrirse ante ella".
Es cierto, y busquemos la relación con el arrabal, el jazz que interpretamos es hermano del tango tanto en su cronología como en sus lugares de origen, música orillera en cuyas letras está la descripción de un duelo a daga, el disparo de un arma, el argot de la prisión y los efímeros amores de una puta de quilombo. Pero aquella misma crítica barcelonesa también recogía la reflexión: "A pesar de toda la evolución que el jazz ha experimentado en los últimos decenios, escuchar las ideas recreadas de los maestros es tan legítimo como, en el campo de la música clásica, solazarse con las composiciones de Haydn, Haendel o Mozart"... ¡Qué placer! ¡Seguimos pensando lo mismo! Y también pensamos que el futuro es hoy. Sólo seguimos trabajando sin cesar. Es un compromiso con nosotros mismos y este trabajo que tienen en sus manos es una prueba de ello. Siempre estarnos pensando en mañana, pues el futuro no sólo es de nuestros hijos o nuestros nietos. Pero, como de costumbre, no queremos dejar de enviar nuestro recuerdo a quienes ahora no están, bien por sus propias ambiciones, o porque abandonaron la lucha. Para todos: ¡Hasta nuestra próxima actuación!



Tino Muller, Buenos Aires, marzo de 2003


MEGM- BAJAR PORTEÑA JAZZ BAND VOL 3


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Porteña Jazz Band - 29 de octubre de 2019 -371-


Con la solera de la Porteña Jazz Band en pleno ejercicio, el público de Barcelona pudo paladear las casi olvidadas esencias puras del jazz tradicional primitivo y el reencuentro resultó feliz y gratificante. En lo que va del siglo, el jazz no ha dejado de evolucionar, como materia viva que es, y los padrones originales se han ido quedando atrás, en los recodos de la memoria. Pero, de pronto, se presenta la Porteña Jazz Band y expone nuevamente, ante la sorpresa de muchos y el júbilo de los más, los esquemas que movilizaron el jazz en los años veinte y treinta, convirtiéndolo en la nueva música más atractiva para la juventud. 


Ahora, la reflexión es la siguiente: a pesar de toda la evolución que el jazz ha experimentado en los últimos decenios, escuchar de nuevo las músicas de William Christopher Handy, de King Oliver o de Fletcher Henderson es tan legítimo como, en el campo de la música clásica, solazarse con las composiciones de Haydn, Haendel o Mozart.
De hecho, la música de estilo "dixieland" derivada del jazz llamado de Nueva Orleans no ha quedado nunca borrada del mapa porque la cultivan infinidad de agrupaciones instrumentales amateurs en todo el globo. Si se aborda despreocupadamente, es un género de música fácil y asequible para músicos aficionados. Tocar "dixieland" bien ya es más difícil, de manera que las bandas de músicos que se ven capaces de tocar buen "dixieland" ya no se detienen en este género y acometen planteamientos de mayor envergadura, con lo cual el "dixieland" sigue quedando en manos de los aficionados de andar por casa.
Pero mientras tanto, en Buenos Aires, la Porteña Jazz Band se tomaba el jazz tradicional en serio y con un entusiasmo que corría parejo con el máximo rigor técnico, asimilaba el jazz orquestal de los orígenes y lo cultivaba con la autoéxígenciá más radical. Y así hasta hoy, desde los lejanos años sesenta, la orquesta ha mantenido airosamente la antorcha de la legitimidad, incluso con los forzados cambios de personal y con la entrada de savia joven. En el universo del jazz, Buenos Aires sigue siendo un arrabal pero a pesar de ios inconvenientes de la periferia, la Porteña Jazz Band ha ganado solera y se ha hecho apreciar por los jazzmen más conspicuos, que han tenido que descubrirse ante ellos. En el apretado escenario de La Cova, la Porteña dio cuatro conciertos vibrantes ante un auditorio que abarrotó cuatro veces el local y participó efusivamente de la fiesta. La orquesta ofreció un amplio repertorio en el que felizmente se alternaban las piezas primitivas que en sus días divulgaron los míticos conjuntos de King Olíver, Kid Ory, Tommy Ladnier, Johnny Dodds, Louis Armstrong, para adentrarse después en los arreglos inspirados en Fletcher Henderson, en Cab Calloway, en Fats Waller... 


Y no era sólo un complacido abaniqueo de la memoria sino una activación formal de una música perfectamente válida, ejecutada con buen humor y utilizando gags hilarantes, como en los buenos viejos tiempos, sin desdeñar tampoco los solos de radiante virtuosismo. El público, con sus ovaciones insistentes, no les dejaba marchar.
ALBERT MALLOFRÉ

 Crítica publicada por el diario La Vanguardia de España


MEGM- BAJAR PORTEÑA JAZZ BAND - VOL 2



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Porteña Jazz Band - 26 de octubre de 2019 - 598-

Porteña Jazz Band
 La frase es de Louis Armstrong. Con una mezcla entre sabiduría derviche y sentido del humor pobre, negro y de Nueva Orleans, cuando le preguntaron qué era el jazz se limitó a decir:
"Si usted necesita preguntarlo, lo único que puedo decirle es que nunca va a saber qué es "Swing, Be-Bop, Groove, Jazz.” Son varias las palabras cuyo significado exacto nadie sabe y que, sin embargo, resultan imprescindibles para definir una música que sintetiza, como ninguna otra, el gran fenómeno del siglo XX: la conformación de géneros cultos a partir de tradiciones populares. O, dicho de otra manera, músicas que empezaron siendo rituales, funcionales y colectivas y se convirtieron en abstractas. Baile, canto y ritmo improvisado sobre tablas de lavar que se transformaron, a partir de la explosión de los medios masivos de comunicación, en algunas personas haciendo música y —el hecho nuevo y significativo— otras personas escuchándolas, en vivo o a través de dos de los grandes inventos del siglo: el disco y la radio.


Algunos dicen que Jazz viene de iase, la versión creóle del francés jase (charlar, parlotear). Otros, que el origen está en el mandinga jasi (exagerar o, en el argot del blues, calentar, excitar o, directamente, coger). Lo cierto es que esos cantos de blancos hechos a su manera por los negros, esos himnos cristianos y marchas militares convertidos en la Congo Square de Nueva Orleans en parte del vudú, esas rondas infantiles españolas, francesas, irlandesas o inglesas, mal aprendidas, transformadas, reformuladas y convertidas en otra cosa. En esa cosa nueva llamada jazz y determinada, entre otras cosas, por la radio, por el disco y, antes incluso, por la pianola. Pero, también, por el ingreso de los negros en el mercado de trabajo blanco, por la mirada descubridora que sobre el jazz posó París -y compositores como Ravel y Stravinsky— y por el efecto de las comedias musicales de Broadway sobre los músicos que emigraban de Nueva Orleans a Chicago y de allí a Nueva York.
 El Gato Barbieri prefería hablar de jazz con una onomatopeya. "Es lo que suena fzzzzzz; el resto de la música suena tktktktktki” explicaba.
El director de orquesta y compositor Leonard Bernstein, en cambio, en una memorable clase que dio por televisión en 1959, se dedicaba a analizar, uno por uno, los distintos elementos característicos de esta música. Y, junto a las alteraciones melódicas (blue notes), a los tipos de escalas y a las cuestiones rítmicas (acentuaciones en los tiempos débiles y síncopas) mencionaba uno mucho más obvio y, al mismo tiempo, más secreto: el color. Comparaba la voz de Bessie Smith con la corneta (ese era el instrumento que tocaba en esa época) de Louis Armstrong que le respondía y la prueba incontrastable llegaba cuando una cantante de indudable voz lírica cantaba un blues. Las notas eran las correctas (aunque, claro, faltaban las blue notes), el ritmo también (aunque la acentuación era en los tiempos fuertes). Pero el color era determinante: lo que sonaba parecía un lied mal compuesto por Schumann.
En el jazz los instrumentos imitan a la voz y la voz en el jazz es africana. La nasalidad y cierta suciedad del timbre que en la música de tradición escrita alcanzaría para defenestrar a un intérprete, en el jazz  es esencial. El otro aspecto, claro, es la improvisación.
Hace un poco más de un siglo, en Nueva Orleans había franceses y descendientes de franceses, españoles y descendientes de españoles, norteamericanos y negros esclavos importados por unos y por otros. Pero había, según relataba Johnny St. Cyr, - banjoísta de Armstrong-, más prejuicios entre negros que entre negros y blancos. Los créole pertenecían a una tercera o cuarta generación de libertos, tenían negocios y participaban de la vida burguesa. Los americanos eran el proletariado. Muchos de los fundadores del jazz, a principios del siglo XX, tenían apellido francés, como Sidney Bechet, Barney Bigard, Buddy Petit o Alphonse Picou. Y si no lo tenían se lo inventaban, como Jelly Roll Morton, que aseguraba a quien quisiera escucharlo que su verdadero nombre era Ferdinand Joseph La Menthe. Negros y blancos -o por lo menos creóles y blancos— tocaban juntos y, contra lo que se cree, el jazz no era, en sus orígenes, visto como una música afro norteamericana sino como una manera regional de hacer música, propia del sur, y en la que las tradiciones africanas —en realidad sumamente enmascaradas— se mezclaban con montones de tradiciones europeas. La armonía era la que se usaba en la iglesia. Los instrumentos eran, con algunas variantes, los de las bandas festivas (salvo en el caso del banjo, el único de origen africano). El canto responsorial, donde el coro responde a un solista, venía de África pero también de viejas costumbres europeas —incluyendo la recercada, renacentista y el concerto grosso barroco. Y, si se tiene en cuenta cuál fue el primer disco de jazz de la historia, grabado en 1917 por la Original Dixieland "Jass" Band, muchos de los músicos eran blancos y tenían nombres como Nick La Rocca o Tony Sbarbaro. Y, más allá de los prejuicios, nada parece demostrar que hubiera demasiada diferencia entre la manera en que negros y blancos tocaban eso que en Storyville, el barrio de los burdeles, empezaba a llamarse "jass". No todavía.

Es cierto que las bandas blancas llamaron a su estilo dixieland para diferenciarlo del de los negros y que, en algunos casos, la manera de tocar era más lineal, más centrada en los solistas y con una técnica más depurada, Y también que el ragtime, aunque era una música de salón compuesta desde la primera hasta la última nota y su forma remitía a la de las polcas y mazurkas escritas por pianistas en el siglo XIX, era tocado por negros. Y que la forma de concebir el acompañamiento rítmico y los entrelazamientos de las voces venía de África, al igual que los microtonos y las inflexiones de las frases. Lo que sucedía era que los negros tocaban la música de los blancos y les salía distinta. Los blancos aprendían esa música que los negros hacían incansablemente en plazas, marchas, bailes y funerales, y también les salía distinta. Entre todos y sin que nadie supiera cómo, inventaron, de a poco, el jazz. El malentendido, como siempre, había funcionado bien. Que haya sido Nueva Orleans el lugar donde esta nueva música hizo eclosión no significa que allí hubiera nacido. El compositor de blues William Christopher Handy contaba que alrededor de 1905, en Memphis, sonaba una música muy parecida a la de Nueva Orleans y que "todas las bandas de circo sonaban de ese modo; toda la región del Missisipi estaba llena de lo mismo, sin que nadie supiera lo que pasaba en otro lado. Yo me enteré de la música de Nueva Orleans recién en 1917". Hasta allí, nada que no pudiera pasar también, por ejemplo, en las Antillas. ¿La diferencia? Estados Unidos. Si hoy el jazz no es una pintoresca música regional, siempre igual a sí misma y siempre preparada para el turismo —como lo son otras músicas mestizas del mundo— es porque donde nació el jazz hubo una industria que se aprovechó de él, que lo fagocito, que lo convirtió en mercadería y, junto con todo eso, lo mezcló con otras músicas y otros músicos, lo hizo crecer y cambiar, lo contaminó con la tan norteamericana fantasía del progreso perpetuo, lo llevó de las pequeñas a las grandes ciudades, de los funerales a los bailes, de los bailes a los clubes y de allí a las salas de concierto. Y, también, de Estados Unidos al mundo. Que en una lejana ciudad llamada Buenos Aires, en la que, por otra parte, las orquestas de baile habían tocado indistintamente tangos y jazz ya en la década de 1930, apareciera un grupo en cuyo nombre se unía la palabra  "porteña" con el concepto de "jazz band" es un dato acerca de ese fenómeno. La Porteña Jazz Band, surgida a mediados de la década de 1960 como emergente de ese verdadero culto al jazz más tradicional que se desarrolló en Buenos Aires, hizo de esos, orígenes del lenguaje su propio lenguaje y supo poner personalidad donde otros ponían sólo réplica. 

En ellos resultaba natural lo que en teoría parecía imposible: aunar el respeto por esa tradición y un estilo propio y original. A diferencia de otros de los grupos surgidos por ese entonces en Buenos Aires, la Porteña no buscaba sonar como los Hot Five de Armstrong, como el grupo de Fletcher Henderson o como la orquesta jungle de Duke Ellington. Abrevaban allí pero sonaban ni más ni menos que como la Porteña Jazz Band. Tal vez, para completar aquella frase de Louis Armstrong acerca de lña imposibilidad de definir el swing, alcance otra, dicha por Ástor Piazzolla: "Los muchachos de la Porteña Jazz Band no tienen swing; son el swing.
Material publicado: Volúmen 1 CD editado por Pagina 12 "Porteña Jazz Band"

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