miércoles, 16 de abril de 2014

Historia del Tango - El Tango en París



En el París de 1912, observaba Sem (Georges Goursat): "¡Danza singular! Nunca una risa, nunca un grito, ningún rumor de fiesta. Sólo esa música taciturna y angustiosa y el deslizamiento de los pies sobre el parquet". Estaba definiendo al tango. Al tango
ORQUESTA BIANCO - BACHICHA
que se había convertido en la última moda de París.
Por aquellos días, hacía ya siete años que nuestro género musical había comenzado
la conquista de la Ciudad Luz. En 1905 había desembarcado en las playas francesas el pianista Alberto López Buchardo, pero el verdadero auge se inició en 1907, cuando
Ángel Villoldo, Alfredo Eusebio Gobbi y su esposa Flora Rodríguez llegaron a fin de grabar discos para la firma Gath y Chaves. Poco después, se les sumarían Enrique Saborido (pianista y bailarín), Casimiro Aín, Bernabé Simara, Juan Carlos Herrera y otros, que le sacarían punta al tango bailado en esas latitudes.
ORQUESTA JUAN DEAMBROGGIO
María Luisa Carnelli —en su obra inédita El tango y su contorno, sostenía que Inglaterra, cuyas manos movían los hilos de nuestro comercio en el exterior, estaba empecinada en imponer la carne criolla en Francia y no encontró mejor manera
de popularizarla allí que divulgando una música tan típica como el tango. Y tanto
se divulgó que los mismos parisienses se le atrevieron con muestras locales como Le Gaernier tango (El último tango), de E. Doloire y A. Foucner, que en la versión castellana que Jerónimo Gaid puso en labios de la tonadillera Sarita Morales
ORQUESTA MANUEL PIZARRO

"La Coquito ", decía 'cosas
como éstas: "Un argentino,
al recorrer el mundo, a
Rita un día conoció en París
y en un alegre cabaret
inmundo la vio danzar un
tango del país”

Otros de los tangos —Eduardo Giorlandini los llamaría paratangos—producidos en la capital francesa, en diversas épocas, son Mi corazón es un violín (Miarka Laparce vals, Vincent Scotto, también se rindió al furor tanguero y dio a luz no pocos títulos en dos por cuatro, como El más bello de todos los tangos del mundo, Sin ti, Tengo
dos amores y Bandoneón.
Casimiro Ain y Edith Peggy

















Como consecuencia del triunfo en París —desde donde pasó al resto de Europa— la
alta sociedad porteña comenzó a rendirle culto al tango, al que anteriormente había
considerado pecaminoso; desde ya, todo lo procedente de Francia era óptimo, aunque se tratara de algo nuestro. Fue así como, en 1912 y 1913, el Barón Antonio
María De Marchi —yerno del general Roca— organizó dos estruendosos concursos de tango y la clase media, siguiendo a la alta, terminó por adoptar también al ahora decente tango.
Los años locos marcaron la segunda conquista de París por el tango. En 1920 arribaron Genaro Espósito, Manuel Pizarro y Eduardo Arólas. El primero debutó en el cabaret Le Parroquet; el segundo, en el dancing Fontaine y, con el tiempo, regenteó el célebre El Garrón, en el que años antes había tocado Celestino Ferrer, autor del tango homónimo. Pizarro, por su parte, compuso Una noche en El Garrón y también
fue propietario de L´Aiglon, Sevilla, Villa Rosa y Chez Pizarro. Arólas, retornaría en 1924, para actuar en el cabaret Parisién, el café La Nicne y el salón L´Hermitage. No volvió jamás a su tierra, falleció allí en ese año.
En el mismo '24 arribó Eduardo Bianco, que formó su propia típica y otra codirigida con Juan Deambroggio "Bachicha". Francisco Canaro debutó en 1925; Osvaldo Fresedo, en 1928; el trío Irusta - Fugazot-Demare, en 1930; Azucena Maizani y Julio De Caro, en 1931. Carlos Gardel, que había viajado en 1928 y permaneció hasta comienzos del '29 regresó en el '31 para iniciar sus películas rodadas en Joinville, un suburbio parisiense:
Las luces de Buenos Aires (1931), Melodía de arrabal, La casa es seria y Espérame (1932). Otros intérpretes vocales que soltaron sus gorjeos bajo el cielo de París fueron Luis Mandarino, Juan Giliberti, Alina de Silva, Roberto Maida, Asprela (Teresa Asprelalla), Carlos Dante y el posterior Ernesto Rondó. Desde la Segunda Guerra Mundial, el tango debió aguardar hasta los 7O para volver a ganar terreno en París. Por entonces, allí y en el resto de Europa comenzaron a saber que había evolucionado, que se había compuesto algo más desde A media Iu2 y Adiós, muchachos.  Astor Piazzolla ya aparecía asiduamente por esas latitudes. Y no por na-
da en 1982 Bernardo Bertolucci filmaba Ultimo tango en París, con Marión Brando y María Schneider, musicalizada —a su manera— por nuestro Leandro "Gato" Barbieri; fue el gran éxito cinematográfico internacional de ese momento. No demoraron en llegar Susana Rinaldi, Osvaldo Pugliese, Valeria Munarriz y el cuarteto de Juan "Tata" Cedrón, o en conformarse conjuntos de argentinos y franceses, como el trío de Juan
José Mosalini, el Quinteto Gotán y muchos otros.
Pero el gran suceso fue, sin duda, Josefina. De ella dijeron los diarios durante sus actuaciones iniciales en Trottoirs de Buenos Aires (1982): "Es el éxito más grande de Trottoirs; se llama Josefina y es un poco la niña mimada del público parisiense".
Josefina —nacida en Italia, con el nombre de Josefina Licciardi, pero criada en el Abasto— volvió en el '83, contratada nuevamente por el mismo local y la prensa hablaba ya de ella corno un "extraño fenómeno que virtualmente no tiene precedentes desde la época de Carlos Gardel". El boom resultó imparable y pronto estaba recorriendo toda Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, Italia, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Noruega, Suiza... prácticamente el continente entero. "La intérprete de tango más conocida en Europa", fue como la definió la publicación Tip de Berlín. Para París rué, en cambio, "la Edith Piar argentina" y hablar de la Piaf allí es como hablar de Gardel aquí. Su inmensa popularidad la retuvo en París hasta la década del '90.
Horacio Pettorossi- otro pionero-
Pasaron ya los días en que todo era tango en París: te-tango, vermouth-tangó, cena-tango, champagne- tangó, pollera- tango, fumadero-tangó, color-tango...
Pero todavía la gran capital necesita tangos e incesantemente regresan Amelita Baltar, el Sexteto Mayor, el "Tata" Cedrón o tantos otros con esa danza singular sin risas, sin gritos, sin rumores de tiesta, como observó Sem. Esa "música taciturna y angustiosa" que se llama tango.

Fuente: Tango Nuestro 


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lunes, 14 de abril de 2014

Osvaldo Berlinghieri 14 de abril


OSVALDO BERLINGHIERI
Nombre de familia: Osvaldo David Bellingieri - (20 de febrero de 1929- Haedo Pcia. de Buenos Aires) - Pianista, director y compositor.


Comenzó su labor profesional como pianista en la orquesta del cantor Héctor Mauré, dirigida por Alberto Cima. Con el correr de los años se fue incorporando a otras agrupaciones de importancia como las de Domingo Federico, Joaquín Do Reyes, Héctor Varela y muchos directores más.
Contaba con solo 17 años de edad, cuando su padre le permitió viajar por un mes y se quedó por más de tres años, recorrió varios países de Centroamérica entre ellos Cuba, cuando todavía Fulgencio Batista era el mandamás de la isla donde estuvo radicado un año.
A su vuelta a Buenos Aires, se vincula con Caló realizando una gira por algunos países de medio oriente.
               Se encontraba de paso por Bolivia, interpretando música tropical junto a Dante Leone, cuando Aníbal Troilo le envía una solicitud de que retorne a Buenos Aires para incorporarse a su orquesta, era el año 1957.  Se iba de la misma Osvaldo Manzi quien tenía que reemplazar a Osvaldo Pugliese en su orquesta. Junto a Pichuco se mantuvo durante once años desvinculándose en 1968.
En forma paralela a sus actuaciones y grabaciones con Pichuco, integró diversos conjuntos, “El Trío Los Modernos”  y “Los Notables del Tango”, en esta oportunidad junto a Leopoldo Federico, Leo Lipesker y Omar Murtagh. Llegando a grabar con ambos conjuntos.
También fue director de la orquesta de Libertad Lamarque durante 1965.
Para esos años se vincula a Ernesto Baffa y dos años más tarde forman la afamada orquesta Baffa – Berlinghieri, participando como vocalista Roberto Goyeneche.
También fue pianista de las orquestas de Héctor Stamponi y Atilio Stampone.
Vuelve a unirse a Leopoldo Federico y el contrabajista Fernando Cabarcos, para formar un trío que grabó para el sello Víctor, en 1972, el conjunto se denominaba “Tango por tres”
En 1975 se desempeñó como director musical de la cantante española Nati Mistral, realizando giras e incluso llegando a actuar en Japón.
               Durante ocho años participó del espectáculo “Tango Argentino”, protagonizando excelentes giras por varios países del mundo.
En 1989, al frente de su propia orquesta participó en la edición de un Cd, álbum al que denominaron “Identificación”. En Junio de 2000 se publicó otro de sus álbumes titulado “Sueño querido”, grabado entre 1972 y 1973 para el sello Music Hall, obra que contiene títulos como: “Los mareados”, “Margarita de Agosto”, “Pisciano”, por nombrar algunos.
De su obra de compositor recordamos los temas: “Che Discepolín”, “A mis viejos”, “Pisciano”, “Ritual”, “Tamar”, entre otras más.


Berlinghieri siempre se mantuvo activo trabajando en distintos escenarios de la Ciudad de Buenos Aires.
Pese a que en 2011 tuvo graves problemas de salud, a raíz de una neumonía contraída, el maestro Berlinghieri sigue activo, siempre al cuidado de su esposa Leda, una mujer ejemplar de nacionalidad italiana con quien contrajo enlace en 1968.


Publicación de Gonzalo Cabrera Perotti - Album "Siempre Buenos Aires 1978 - 


Títulos que componen esta publicación:


01-Siempre Buenos Aires (Federico-Berlingieri)
02-Mimi Pinsón (Rótulo-Roggero)
03-Christian (Osvaldo Berlingieri)
04-Si De Mi Te Has Olvidado (Fresedo-Contursi)
05-A Mis Viejos (Osvaldo Berlingieri)
06-Responso (Aníbal Troilo)
07-Tiempo Imaginario (Osvaldo Berlingieri)
08-Tierrita (Bardi-Fernández Blanco)
09-La Cachila (Eduardo Arolas)
10-Siempre Otoño (Osvaldo Berlingieri)








sábado, 12 de abril de 2014

Roberto Caló - 12 de abril

ROBERTO CALO
(26 de abril de 1913 – 26 de abril de 1985) Nombre de familia: Francisco Caló - Pianista, director,compositor,actor y cantor.

   
  

  Era el tercero de los hermanos Caló quienes también fueron músicos: Miguel, Juan, Salvador, Antonio y Armando.
    Desde muy pequeño estudió piano y canto, iniciándose como estribillista en la orquesta de su hermano Juan, por Radio La Nación. En 1933, ya era cantor solista actuando por distintas emisoras porteñas. En 1938 se integró como cantor en la orquesta de su hermano Miguel, ingresando como reemplazo del cantor Carlos Morel. En 1941, formaron junto a su hermano el rubro Juan y Roberto Caló, el que apenas duró un año. En 1945, Roberto formó una orquesta con la que se presentó en diferentes países latinoamericanos. A su regreso abandonó el canto para dedicarse a la dirección orquestal, haciendo su debut en Radio Splendid. En 1946 pasó a Radio Belgrano, teniendo como cantores a Enrique Campos y Carlos Roldán. Al año siguiente se incorpora en reemplazo de los cantores antes mencionados, Hugo Del Cerro.
    Actuó en el Dancing Empire, de Corrientes y Esmeralda.
    En el Marzotto de la calle Corrientes. El Marabú, El Chantecler, la Confitería Richmond´s Esmeralda
    Pasaron por esta orquesta otros cantores; Oscar Larroca, Roberto Ray, Alberto Santillán, Carlos Rivera, Carlos Roldán, Héctor De Rosas, Rodolfo Galé, Tito Reyes y Jorge de la Peña. Hubo tres que no llegaron al disco jorge Maciel, Raúl Lavalle y Carlos Barbé.
    En 1952 grabó por primera vez para el sello Orfeo. Este sello sería el encargado de invitar para 1953 a la cancionista Azucena Maizani, y Roberto Caló fue quien acompañó a la misma. En 1956 cambió de sello pasándose a la compañía Víctor, con el aporte vocal de Roberto Rufino. Siempre en este sello, acompañó en 1957 la reaparición de la cancionista Aída Denis.
    Eran malos tiempos para el tango y Roberto tuvo que disolver su orquesta, dedicándose a la producción de espectáculos.
    De su obra de compositor recordemos: Soñemos, Después que te perdí, Te vi llegar, No culpes al amor y tres instrumentales: En fa menor, Flauteando y Colores.


    

El material hoy publicado de Roberto Caló pertenece a grabaciones efectuadas por la orquesta entre los años 1949 a 1958, no es la obra completa, solo se trata de grabaciones aisladas de las cuales faltan algunas como para completar esta discografía.como ustedes ya saben este es un blog que no recibe aporte alguno de parte de sus lectores, es así que solamente me manejo con los archivos que tengo guardados. Si algún lector desea colaborar con material no aportado bienvenida será la misma. Toda la información de cada tema grabado se encuentra incluida en los archivos correspondientes.


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jueves, 10 de abril de 2014

Nini Marshall 10 de abril



Recordando a Nini Marshall Una humorista inigualable.
Una mujer orquesta que se destacó en radio, televisión, cine, teatro e incluso el periodismo. El perfil que rescata Sitio al margen de la entrañable Catita...
Por Pablo Rodriguez Leirado - Colaboración Lorena Oliva


La mítica reunión en torno a la radio era el ritual cotidiano de la mayoría de los porteños, sin distinción de clase o edad, en las décadas del 30 y del 40. En una gran cantidad de veces era para escuchar a una mujer que poseía un humor sencillo, simple pero no por eso menos
Nini con Enrique Serrano
efectivo. Una demostración de su talento fue su éxito en el cine, porque no tenía una belleza deslumbrante y tampoco una voz privilegiada que le permitiera destacarse como cantante, sin embargo a pesar de no poseer ninguna de estas dos características, consideradas claves en esa época para convertirse en una gran estrella cinematográfica, igual consiguió volverse enormemente famosa.


Ella sola concebió sus innumerables y populares personajes, además de haber sido la autora de sus propios libretos. Además tuvo que enfrentarse a la censura de los gobiernos autoritarios de ese tiempo, ya fuesen elegidos de forma fraudulenta o legítima.
Es que sus caracterizaciones mostraban una imagen de Argentina que nada tenía que ver con la que circulaba por las mentes de los dirigentes, sino aquella que los auténticos artístas saben plasmar y que son verdaderos documentos de identidad de un pueblo, el de carne y hueso, con defectos y virtudes.
Su legado a los humoristas actuales se hace evidente en numerosos casos, como en las mujeres desbocadas de Antonio Gasalla, los tilingos de Carlos Perciavalle, las imitaciones de Juana Molina o Ana Acosta y las caracterizaciones de Cecilia Rosetto y Gabriela Acher, por citar a algunos.
Ella se transformó en un fenómeno de masas que tuvo su inicio en la radio y prosiguió en el teatro, el cine y en una etapa crepuscular en la televisión, hasta que el 18 de marzo de 1996, a los 92 años se apagó la vida de Marina Esther Traverso, a quien todos recordamos con el nombre de NINÍ MARSHALL.



Un duro comienzo.
La creadora de Catita, Cándida, Doña Pola, y otros personajes tan entrañables como estos, casi nació con el siglo, el 1 de Junio de 1903 en el barrio de Caballito. La llamaban cariñosamente Niní.
Hija de Pedro Traverso –que falleció cuando ella tenía apenas dos meses- y María Angela Pérez fue educada en un ambiente que favorecía la creatividad artística, a tal punto que su madre quería que estudiara Filosofía y Letras, cosa poco común para las chicas de esa época. Seguramente tanto estímulo rindió sus frutos más tarde.

 Casada con un ingeniero, llamado Felipe Edelman, apenas terminado el colegio secundario y a dos meses de dar a luz a su hija Ángeles, falleció su madre. Por ese mismo tiempo su marido, que era un jugador compulsivo, perdió todo el dinero y los valores. Su decisión fue terminante: separarse. "Mi catástrofe sentimental y económica" la llamó en sus memorias. Sin embargo semejante tragedia no logró inmovilizarla, sino que desplegó una singular actividad. Se convirtió en crítica de espectáculos, y empezó a firmar con el seudónimo Mitzi algunas notas de chimentos en una columna denominada "Alfilerazos" para "Sintonía", la mayor revista de espectáculos de los años ´30.



No obstante fue en el programa radial "La Voz del Aire", en 1934, que empezó a trabajar seriamente su talento, como la "cancionista internacional" Ivonne D'Arcy -que todo lo imitaba y que todo lo cantaba-. Este personaje, con un rótulo cursi, le permitió modelar el oficio de la genial imitadora y descubrir los recursos que le ofrecía la radio.


Aunque el éxito de sus otros personajes y el cine hicieron olvidar a Ivonne, pero sobre todo porque había decidido cambiarse el nombre por uno "más pegador". Para ello recurrió al apodo de su infancia: el cariñoso Niní (de Marinita, Ninita), que lo complementó con el apellido Marsal, proveniente de las tres primeras letras de su nombre (Marina) y del apellido su segundo marido, Marcelo Salcedo. Tal vez por cosas del destino, o por que la prensa no lo consideró lo suficientemente glamoroso, lo modificó transformándolo en Marshall.
En esta etapa de su carrera ya compartía cartel con figuras consagradas como Marcos Kaplan, Pepe Iglesias, Tito Lusiardo y Juan Carlos Thorry.
En 1938, Manuel Romero, un famoso director cinematográfico, entendió que aquella señora que se iba haciendo popular por la radio, podía tener futuro en el cine. De este modo fue como se eligió a "Catita" para encarnar a una de las "Mujeres que trabajan", su debut cinematográfico que resultó un gran éxito de taquilla.
Cuentan sus memorias, aparecidas en 1985, que la fuente de inspiración para la composición de Catita fueron las chicas que se juntaban en la puerta de la radio a la espera de Juan Carlos Thorry, por entonces su compañero en ese medio. "Eran muchachas chismosas, encantadoras y meteretas. Decían 'voy de Fulana', vestían de mal gusto y en forma extravagante", con estola de zorro y sombrero. El nacimiento de Catita fue algo casual y anecdótico, resultó de una broma más a su compañero de trabajo. Una vez, Niní se presentó delante de Juan Carlos Thorry y le dijo: "¿No me daría un utógrafo, diga? Yo que tanto lo amiro. ¡Ande ...sea bueno, déale!" . Y es que Catita deja su ignorancia de manifiesto cuando pregunta: "¿lo qué?" y tiene actitud de 'sabelotodo'. Sin embargo, es una mujer solidaria, "no es mala" dijo Niní, "es criticona, y al criticar dice maldades"
Para elaborar a Catita recurrió a las fuentes, por eso se paseaba en colectivo, iba de compras a los mercados especialmente para encontrarse a una de esas chicas, que luego las seguía incluso hasta la casa.
Niní definió a su personaje como "la expresión cabal del quiero y no puedo". Pero aquí no todo el mundo está de acuerdo con la definición que dio Niní de su creación. Para el escritor y filósofo Abel Posadas "el quiero y no puedo" se contradice, "en realidad es quiero, puedo, hago lo que se me antoja y no le tengo miedo al ridículo".
Emilio Córdoba, dueño de la tienda "La piedad" le propuso auspiciar, en la radio, algún personaje nuevo. Ella y Thorry le presentaron a Catita. Al escucharla, Córdoba se divirtió mucho, pero se negó a dar el auspicio. "Si nosotros promocionamos a Catita, pierdo a mis clientes. ¡Son todas iguales a ella!". Finalmente su debut radial fue el 21 de mayo de 1937.
En el año 1939 los Establecimientos Filmadores Argentinos contrataron a Cándida, un personaje que tuvo un nacimiento muy particular. A través de ella, Niní inmortalizó el espíritu de Francisca Pérez, la mucama de su casa; y fue con ella que ingresó al mundo del espectáculo. La imitaba de niña, de adolescente, de joven. En su casa, con sus amigos, con sus compañeros de redacción o con los primeros colegas de la radio...y después ante el micrófono. Aunque ya entonces, más que una imitación, era una caricatura.


Debuta en un programa de radio de una porteña de alta sociedad llamada Josefina Cano Raverot, conocida como Pipita y que conducía el programa "El chalet de Pipita". En cierta vez, escuchó a Niní imitando a su querida y recordada mucama Francisca y le pidió que repitiera el personaje en su programa, como propaganda para la venta de diferentes productos.
Cándida representa a los inmigrantes gallegos honrados y tenaces, trabajadores, fieles, incapaces de la bajeza pero muy apegados a lo utilitario. Ellos emocionan fácilmente cuando les viene "la morriña", o sea la nostalgia por su tierra, Galicia.
Para Abel Posadas "Niní entrega con Cándida - un nombre nada casual - un homenaje filoso hacia la inmigración que, contestataria sin saberlo, nada tiene que ver con las cabezas rubias soñadas por Alberdi y Sarmiento..."

Una censura muy particular
Hizo un total de 37 películas, entre ellas se destacaron especialmente, la ya nombrada "Mujeres que trabajan", "Divorcio en Montevideo", "Casamiento en Buenos Aires", "Luna de miel en Río", "Cándida", "Hay que educar a Niní", entre otras, en donde ella era la autora de la mayoría de sus diálogos.
Su talento para reproducir los rasgos del habla de diferentes sectores sociales o colectividades fue un aporte no sólo para el humor, sino también para la investigación filológica.


Pero estos valores fueron juzgados como "una deformación del idioma" que ponía en riesgo la pureza de la lengua "para el pueblo que no tiene capacidad de discernir", según enunciaron los funcionarios -de mentes muy estrechas- del golpe de Estado del 4 de junio de 1943. La misma consideración se tuvo con muchas letras de tangos por la utilización del lunfardo y modos del habla de la sociedad argentina. Todo aquello a pesar de que un interlocutor siempre ejerciera una suerte de ultracorrección en cada aparición de Catita, que dada la situación que estaba viviendo un día debió despedirse de la audiencia con un "hasta mañana, si nos dejan..."
Ya en 1950, Niní debió alejarse del país acusada de enemistad política. El gobierno de Juan Domingo Perón, si bien no la había prohibido expresamente, dio orden de rescindir sus contratos cinematográficos, medida que a los efectos prácticos funcionó como una censura. Curiosa paradoja para un gobierno mayoritario que mediante artilugios prohibía a una artísta muy popular. Como dijo una vez un crítico "prefirió el autoexilio a reinar censurada", entonces se dirigió rumbo a México, en donde siguió trabajando en radio y en cine, deslumbrando no sólo al público mexicano, sino también al cubano, al español y al de los barrios latinos de Nueva York. En esa época se divorció de un marido que no pudo dejar sus propios asuntos de Buenos Aires. En 1952 se casa por tercera vez con Carmelo Santiago.


Un regreso con gloria
Permaneció en México hasta 1955, año en que regresa e inmediatamente vuelve a ubicarse entre las grandes figuras, aunque su carrera, no deslumbró como antes. En esta época se destaca en teatro el gran éxito que significó "Coqueluche", con Thelma Biral.
En 1973 debutó en la temporada marplatense –de la mano de Lino Patalano- con "...Y se nos fue redepente", un espectáculo de café concert que ha sido considerado como uno de los máximos exponentes del humor negro en la Argentina. En él, alternaban en escena todas sus creaciones con motivo del funeral de Don Pascual, el zapatero del barrio. Llegó a las 800 representaciones, un programa especial en Canal 13, junto a Carlos Perciavalle (se puede ver un fragmento en Internet, en el site de la WebTV: www.webtv.com.ar) y un disco en la compañía CBS.
"Una noche en la radio" junto a Juan Carlos Thorry, la estreno en 1977 en el Teatro San Martín. Se trataba de una nostálgica evocación de una audición radial de los años 40 en donde se presentaban sus históricos personajes. Luego de ser la figura estelar de varios programas televisivos y de una despedida escénica en 1981 con una obra que tenía el melancólico título de "¿Quién apagó la luz?", acompañada por Jorge Luz, en 1983 decidió retirarse. Dos años más tarde, recopiló sus recuerdos y experiencias en un libro: "Mis memorias". Sólo en el '88 apareció fugazmente en televisión para el ciclo de Antonio Gasalla.
A partir de ese entonces se sucedieron numerosos homenajes, como cuando fue nombrada Ciudadana Ilustre, en 1989, por el gobierno del Partido Justicialista de la Municipalidad de Buenos Aires, como una actitud que apuntaba al desagravio por la censura ejercida cuatro décadas atrás. El reconocimiento de sus pares llegó en 1992 con el Premio Podestá, otorgado por la Asociación Argentina de Actores, y en ese mismo año su productor Lino Patalano, la actriz Marilú Marini y el director Alfredo Rodríguez Arias eligieron sus textos para montar en París una obra llamada "Mortadela", que se estrenó en Buenos Aires al año siguiente. El mismo equipo creó el espectáculo "Nini", en 1995, que fue presentado en París y Buenos Aires.
El último gran homenaje se realizó, con el auspicio oficial del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, hace poco tiempo, el 25 de junio de 1997, con motivo de la presentación de un libro dedicado a la actriz y sus personajes "Niní Marshall, la máscara prodigiosa", realizado por Susana Degoy, su sobrina nieta. Su presentación fue una ceremonia presidida por el titular del gobierno de la ciudad, Fernando De la Rúa, la autora de la obra, Ángeles -la hija de Niní Marshall-, el actor Carlos Gamallo –su nieto-, y numerosos artístas y personalidades de la cultura y la política.
Una creadora única
Hugo del Carril, Niní Marshall, Luis Sandrini, Libertad Lamarque y Tita Merello han conformado -para varias generaciones de argentinos- el epicentro del imaginario popular. De todos ellos, los más originales fueron Hugo del Carril y Niní, ya que los otros siempre representaban al mismo
personaje. Pero sin duda la más genial y prolífica fue Niní Marshall.
Para los psicólogos, Niní parece presentarse como un caso evidente de doble personalidad; para los astrólogos, tiene los rasgos típicos de los geminianos; para los sociólogos, es el resultado de la aguda observación de las características de sus semejantes en distintos estratos sociales; y para los filólogos, sus personajes representan un objeto de estudio del habla de los argentinos, tal es así que del Instituto de Filología de la Facultad Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la Plata se grabaron, en una audición especialmente preparada por Niní Marshall, cuatro de sus personajes. El Instituto de Filología dejo de existir hace ya unos años y lamentablemente se desconoce el destino de esos registros.
"-¿Cómo aprendí a hablar como los inmigrantes?" -contaba Niní- "Bastaba con pasar un ratito en la ventana de casa". Porque entre 1910 y 1920 Buenos Aires era una Babel de dialectos mezclados con la lengua de la ciudad. El sainete porteño es fiel testigo de aquel momento y la garganta de Niní fue su difusora.
Su fama se cimentó en el medio radial, a la que el cine de Bayón, Herrera y Amadori le dio imagen y aumento de popularidad, sin opacar el tremendo éxito de la radio.
El país entero cayó bajo la mímesis de Niní, todo se paralizaba para escuchar su programa. Es que en aquel tiempo, la programación radial tenía una mayor repercusión y relevancia que la de hoy en día. El filósofo Abel Posadas explicó que "para toda esa gente sin libertad y sin trabajo o con empleos pésimamente remunerados, la radio ofició de puente entre la esperanza y la ilusión".
En este marco, el sociólogo Julio Mafud analizó la relevancia de la artista y su obra: "Niní aparece en un período de reacomodamiento de los distintos niveles sociales, que sería en general transitorio, y por el cual todo el mundo quería imitar a la clase inmediatamente superior, exagerándola y cayendo en lo que se conoce como pautas de "cocoliche", el inmigrante que imitaba exageradamente al criollo, y que por el proceso inverso era descubierto.
Ella ante un gran auditorio es la comunicadora entre la caricatura y el elemento cómico. Representaba un personaje por estrato social."
Los demás personajes.
Vistos retrospectivamente, sus personajes hablan de la Argentina que ya no es, de los inmigrantes de principios de siglo, de los provincianos deslumbrados por la capital, de las familia oligárquicas o de nuevos ricos pretendiendo parecérseles. Exagera sus defectos, sus virtudes y sus características
Todos sus personajes fueron muy populares. Pero, sin duda alguna, los dos más celebrados y mas recordados son Catita y Cándida, los demás nunca gozaron de la popularidad de estas dos geniales creaciones, a pesar de la maestría de su composición.
Entre ellos se destacaron:

        Doña Pola.
Una simpática anciana judía. Es la dueña de la tienda "Los 3 hemisferios" y que aprovecha cualquier ocasión para hacerle publicidad.
        Mónica Bedoya Hueyo Picos Pardos de Unzué Crostón.


Insoportable mujer llena de modismos y costumbres aristocratizantes. Atrapada por la sociedad de consumo rechaza todo lo común. Con la "bienuda" de Barrio Norte incorpora nuevos códigos al habla argentina como "podéme" o "tarúpido" (mezcla de tarado y estúpido) y destrucción de fonemas como por ejemplo "depre" y "porsu". Es la tilinguería de las mujeres de la clase alta o las que aspiran a serlo.
        Belarmina Cueio.
Chica provinciana, empleada doméstica de la Niña Jovita. Algo mentirosa, torpe y a menudo reprendida por su patrona, que en ocasiones la castiga físicamente. Las obligaciones de casa y cuidar al loro son su ocupación. De ella nos dice Niní "surgió en mi mente en los años en que estuve viviendo en el interior".
        La niña Jovita y su loro Romeo.
Mantiene siempre su deseo de "casosiarse" con un caballero que enamore su corazón ingenuo de dama antigua. Niní la sacó de la observación de las amigas solteronas de su tía.
        Gladys Minerva Pedantoni.
Es la alumna más estudiosa la clase. Desenfadada, vanidosa que obsequia regalos a sus maestras y es el blanco de las bromas de sus compañeros.
        Doña Caterina Gambastorta de Langanuzzo.
Abuela de Catita de 90 años, y a pesar de estar hace mucho en la Argentina conserva su acento italiano.
        Don Cosme.
Un italiano de voz ronca, al que abandonó pronto por consejo de su fonoaudiólogo.
        Lupe.
Es una joven mexicana sufrida y enamorada de su esposo Margarito, borracho y haragán.
        La Bella Loli.
Actriz de varieté pasada de moda.
        Giovannina Regadiera.
Recreación de una soprano italiana.
        Fruelain Frida.
Una alemana dueña de un largísimo perro salchicha.
        Mingo.
El chico travieso del barrio. Es el hermano de Catita.


Nómina de las presentaciones de Nini por L.R.1 Radio El Mundo junto a Juan Carlos Thorry.

01 Candida - Terreno en el Congreso
02 Catita - Mis Fogarata 1964
03 Monica Boite La Herreria
04 Jovita Boda Maria de Las Virtudes
04A Candida - Colon era gallego
05 Belarmina desfile militar
06 Doña Pola - La casamentera
07 Candida - Preguntas y respuestas
08 Niña Jovita - Carnaval de Otros Tiempos
09 Catita Visita al museo
10 Gladys - Pedido a los Reyes
11 Frida - La Alemana y su perro salchicha
12 Niña Jovita - Lenguaje del abanico
13 Catita - Homenaje especial día de la madre- La Madre
14 El Mingo y la Mar
15 Candida en el velorio
16 Catita Doña Asunta va al Doctor
17 Belarmina Bañando al gato
18 Candida Instituto de Belleza
19 Candida La inflacion
20 Catita Maria Antonieta y Luis XV
21 Catita Viaje a Mexico
22 Catita Concierto andante con moto
23 Belarmina con el Mingo
24 Gladys Minerva Pedantoni
25 Candida en el remate
26 Monica Colecta para la tarupidez


martes, 8 de abril de 2014

Orquesta Tipica Corrientes - 27 de Enero




ORQUESTA TÍPICA CORRIENTES ANGOSTA.

     La empresa RCA Víctor siempre estuvo a la vanguardia en la creación de Orquestas Típicas, que entre la década de 1930 a 1940 hicieron furor (Ejemplo La Típica Víctor).

     El material que hoy publico, es también otro de los lanzamientos de una orquesta poco conocida, “La Orquesta Típica Corrientes Angosta”, que con su número nueve, pertenece a una serie de ediciones de la mencionada empresa bajo el título “Serie Tango del Ayer Buenos Aires 1930”  Con un nombre muy nuestro, muy porteño pero lamentablemente con una portada que si bien ilustra a esos años, nada tiene que ver con la calle Corrientes.

  
Tapa original disco vinilo año 1980
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 En la foto tanto de la primera edición en disco vinilo (1980) y en su posterior edición de los años ´90 en casete (hoy publicado),  si bien no es la calle Corrientes, la ilustraron con una fotografía perteneciente a esos años pues el tránsito circulaba por la izquierda y a raíz de una disposición del 9 de junio de 1945, se lo cambió por el circulatorio en el sentido actual, la derecha.

    Y para mayor ilustración, les comento que la foto pertenece al barrio de Boedo, y es de la Avenida Boedo entre Independencia y Estados Unidos (y para ratificar que en este blog cada publicación tiene su investigación debida por eso  edito día por medio), aquí esta la fotografía extraída del libro “Un viaje a través de los barrios porteños” en su capítulo La República de Boedo, obra del famoso escritor, periodista y hombre de radio Don Juan José de Soiza Reilly. Testigo elocuente de esta toma fotográfica es el tranvía 23 que circulaba desde Boedo y Chiclana hasta el centro.

Pero ahora vayamos a fondo de la cuestión respecto a estas grabaciones de la Víctor. 

Estos registros vinieron de Japón, pese a tener un ritmo muy milonguero, estrictamente bailable.

Creo que con solo nombrar a los músicos estos tipos jamás conocieron ninguno de “Los cien barrios Porteños”, esta es la nómina:

Yasushi Ozawa: Dirección y Piano
 
Koji Kyotani, Teromitsu Maeda y Teronobu Takaya: Bandoneones
 
Mieko Nakama, Koichi Namoto y Toshiaki Kawauchi: Violines
 
Masujiro Iseya: Contrabajo.
 
Productor: Yoshihiro Oiwa. 

Para los amigos difusores de programas de tango que tanto agradecen  por las exposiciones y música del blog, para los coleccionistas y para los curiosos que quieren aprender algo sobre el tango (¡Esto no es ninguna Novedad!), al contrario estas historias se saben ya desde hace muchos años. Pero siempre es bueno reflotar algo sobre la historia del tango.

Nosotros, -los blogueros- no inventamos nada solamente investigamos a fondo sobre lo que escribieron nuestros antecesores, Los Historiadores.

Les recomiendo estas grabaciones para los bailarines de tango, en especial a los principiantes.



Etiqueta original del casete


Tango instrumental - cassete original RCA Victor - TAMS 4809 - 
                               

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