Distinción del Centro de Cultura Tanguera Alfredo Belussi

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Tango, Radio y más Historias, blog distinguido por su aporte a la difusión del Tango, sus autores e intérpretes.

domingo, 5 de mayo de 2013

Osvaldo Fresedo 5 de Mayo


Osvaldo  Nicolás Fresedo es un nombre que está grabado a fuego en nuestra historia.
Un rasgo distintivo (así en la orquesta como en la composición) fue la característica inalterable, a través de sus largos años al servicio de nuestra música popular. Su sonido es inconfundible; y éste tiene una señalada tendencia a la jerarquización del tango. Las revolucionarias transformaciones orquestales que el bandoneonísta le imprimió a sus distintas agrupaciones le permitieron marchar siempre un paso más adelante del común denominador. La historia no puede definirse por "antes y después" de Fresedo. Lo correcto es consignar "con" Fresedo, se hable del momento en que se hable.
 Nacido el 5 de mayo de 1897 en el centro de Buenos Aires, desde pequeño se interesó por el naciente movimiento musical ciudadano...
Desde que era muy chico le gustaban los deportes. No podemos decir lo mismo del tango, porque recién lo descubrió en su adolescencia.
Pero, claro está, en casa lo más importante era la faz comercial en la que se manejaba su padre. Por eso se mudaron desde el centro a Ramos Mejía, de allí al barrio de Almagro, más tarde a Floresta y posteriormente a La Paternal.
Llegan a ese modesto barrio al que en ese entonces denominaban “Villa Paternal”, cuando Osvaldo contaba solo con trece años de edad y fue precisamente en esa barriada donde Fresedo descubrió al Tango. 
Y eso ocurrió cuando comienza a escuchar en las Victrolas de sus vecinos discos de Pacho o en la calle los temas que se interpretaban en organitos.
Cuando tenía quince años frecuentaba el café Venturíta, porque le apasionaba escuchar al trío de Augusto Berto, al que completaban Canaro y Domingo Salerno. Fue tanto su pasión por  el bandoneón, que se decidió í a ahorrar dinero de cualquier forma, con tal de adquirir uno.
Comenzó comprando  una concertina, a falta de posibilidades mayores por la cual pagó diez pesos en un comercio que se llamaba Markepelein y estaba ubicado en la calle Cuyo al 1200 (Hoy calle Sarmiento).
Cuando su padre lo envía a estudiar para que se reciba de Perito Mercantil en la Academia Pagano, ubicada en la calle Uruguay, debiendo abonar por  mes la suma de veinte pesos. Debiendo esperar  tres meses de faltar a clases y hacerse la rabona, por fin pudo comprarse el bandoneón por el cual pagó sesenta pesos en el mismo comercio que había adquirido la concertina.
En su casa no sabían nada, entonces comenzó a conocer el rudimentario manejo del instrumento mediante algunas clases que le daba un cochero de plaza llamado Carlos Besio. Al poco tiempo este humilde maestro ya no tenía nada más para enseñarle. Fue así que Fresedo se inscribió en la academia de Pedro Desrets donde aprendió teoría y solfeo.
En un momento determinado, el padre se entero  que  había dejado de lado sus estudios, entonces tomó una decisión extrema: lo echó de la casa.
Después de vivir un tiempo en una piecita que le prestó Nelo Cosimi, aquel que fuera el primer actor del cine argentino, regresó al hogar.
Esta vez sí, su padre aceptó esa vocación por el tango. Entonces, en una casa que linda con las vías de la estación Paternal, instaló un café para que  tocara allí y no me fuera de noche por ahí.
En 1914 se produjo el "debut profesional", en el café Paulín. De allí pasó al Maldonado. Y más tarde en el ABC, con Manuel Aróztegui como pianista. Tal vez por ese tiempo comenzaron a llamarlo "el pibe de La Paternal". Era una manera de diferenciarlo de otros bandoneonístas. (Por ejemplo: Pedro Maffia "El Pibe de Flores" y Carlos Marcucci "El Pibe de Wilde")Fue una época en que tocaba en academias (es decir, casas de baile) y formativos, aquellos sitios donde la mujer cobraba por bailar. En 1916, Francisco Canaro lo convocó para tocar en los bailes de Carnaval del teatro Politeama de Rosario, siendo el reemplazante de Vicente Greco.
 A su regreso a Buenos Aires formó su primera orquesta. Un cuarteto que completaba José Pracánico en el piano, Emilio Fresedo y Francisco Confeta en violines. Trabajaban en una academia, situada en Cuyo al 1100.
Una noche llegó Tito Roccatagliatta para ofrecerle actuar en el cabaret Montmartre. Es que él, junto con Arólas y con Juan Carlos Cobián, abandonaban el sitio y buscaban otro conjunto que los reemplazara.
Para estas actuaciones, propuso a José Martínez y a Rafael Rinaldi, agregándose a instancias de Martínez, el mismo Canaro.
De allí pasaron al Royal Pigall, y al poco tiempo reemplazó a Arólas en el trío con Cobián y Tito Roccatagliatta, continuando en el L'Abbaye y en el Armenonville.
Cuando se inauguró el Casino Pigall, en 1918, fue contratado para que formara una orquesta e interviniera, siendo completada  con Rizzutti, Julio De Caro, Juan Kollery  y Hugo Baralis (padre). Permaneció en este local durante todo un año.
Corría el año 1920 cuando se produce un hecho importante en su vida. Viaja para grabar discos a Nueva Yersey, junto a Tito y Enrique Delfino para realizar registros bajo la denominación “Orquesta Típica Select”
                Pero volviendo a la actividad deportiva de Fresedo. Al regreso de los Estados Unidos comenzó un curso de aviador civil bajo la instrucción del aviador Eduardo Olivero y en 1923 obtuvo su título de aviador.
                 En 1924 continúa con sus dos pasiones tango y  aviación y fue precisamente para ese año donde animó los famosos bailes del internado, comenzando además sus actuaciones en cines y además una extensa actividad discográfica en Víctor y Odeón.
                 Quizá sea para Fresedo ese  momento de gran repercusión el cual no se puede determinarlo, porque todos, en su medida, sirvieron para el desarrollo de su orquesta. Pero un gran empujón fue la contratación de su orquesta hacia París, en 1928. Allí tocaron en la residencia del barón de Rotschild, en el teatro de la Opera, realizaron giras por la Costa Azul, tocaron en los hoteles mas lujosos. Todo hasta 1930. Pero no hay olvidar, por ejemplo, que en 1925 tocaron en el Palacio Errazúriz ante el Príncipe de Gales. Y que ese mismo año grabó con Carlos Gardel.
                  En determinado momento, se llegó a decir que la Orquesta de Fresedo, actuaba en sitios poco accesibles para el público modesto y que solo tocaba para exquisitos.
Pero eso no fue así, Fresedo, se mantenía  en lo suyo. Y aunque era bandoneonísta, siempre le agradó llenar la orquesta con cuerdas y otros instrumentos ajenos al tango de aquellos años, tanto como la batería, el vibráfono y el arpa.
Así buscó el acercamiento a la gente con la melodía. Su ambición fue llegar al corazón. Pero tocando con delicadeza. Además, siempre puso empeño en agrupar organizadamente a los músicos. “La orquesta es un mundo que debe estar de acuerdo. Necesito que cada uno de los componentes sienta lo que va a tocar. En ese aspecto, cambiaron las épocas. Antes existía la dedicación. Después el medio se fue transformando”.
Es que Fresedo era gustoso del virtuosismo, pero no el virtuosismo del solista.  Ya que nunca se destacó como solista. Además, jamás consideró que el bandoneón fuera un instrumento completo. “No hay instrumentos "completos". Lo único completo es la orquesta. Por eso, virtuoso puede ser un conjunto, más que un solista. De los solistas, yo admiré a Cobián. Y de los bandoneonístas, a Minotto. Pero éste, por ejemplo, carecía de corazón. Era demasiado técnico”.
                  Finalizando con esta pequeña biografía de la vida de nuestro bandoneonísta  podríamos decir que hizo una música de una melodía limpia, llena de matices. Respetando la melodía original. Pero agregando dosificadamente violines y bandoneones, además de otros instrumentos, para lograr el equilibrio justo.
¡Que iba a imaginar este Pibe! en aquellos años de su adolescencia, que con el tiempo se convertiría en uno de los más eximios bandoneones de nuestro tango y que al cabo de 63 años ininterrumpidos en las salas de grabaciones, dejaría registradas para la historia 1250 grabaciones.



El material hoy publicado, pertenece al Casette Sony Music 581.075.
Los títulos, autor y compositor se encuentran en los respectivos tags. 

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